Israel habría atacado instalaciones militares en Siria que Ankara inspeccionaba para un posible despliegue.
Jerusalén lanza ataques sobre sitios estratégicos evaluados por Turquía
Israel ejecutó esta semana bombardeos aéreos contra tres bases sirias que fuerzas turcas habían inspeccionado recientemente con vistas a un despliegue militar conjunto, en el marco de un pacto de defensa en preparación. Las acciones, descritas como algunas de las más intensas del año, incluyen el bombardeo del aeropuerto de Hama y las bases aéreas T-4 y Palmyra en la provincia de Homs, según cuatro fuentes con conocimiento directo del tema.
Las visitas de evaluación, encabezadas por equipos militares turcos, tuvieron lugar en semanas anteriores y consistieron en revisiones técnicas de pistas, hangares y demás infraestructura. Según las fuentes, Ankara planeaba una presencia más activa en Siria en colaboración con el nuevo gobierno islamista que reemplazó al derrocado Bashar al-Assad en diciembre. Una inspección prevista para el 25 de marzo en las bases T-4 y Palmyra fue cancelada luego de que Israel atacara ambos sitios horas antes.
Un funcionario de inteligencia regional confirmó que el ataque al T-4 dejó la base completamente inoperativa, destruyendo torres, hangares, pistas y aeronaves. Una fuente cercana a Turquía corroboró que el sitio fue dejado fuera de servicio. El Ministerio de Defensa turco no confirmó ni desmintió oficialmente las inspecciones, mientras que Siria no ofreció comentarios.
Turquía niega intenciones hostiles y acusa a Israel de amenazar la región
Desde Ankara, el ministro de Relaciones Exteriores Hakan Fidan declaró que su país no busca enfrentamientos con Israel en territorio sirio, afirmando que “Siria pertenece a los sirios”. El Ministerio de Relaciones Exteriores turco calificó a Israel como “la mayor amenaza para la seguridad regional”, en un reflejo de la tensión creciente entre ambos actores.
En paralelo, un alto funcionario israelí aseguró que Israel no desea un conflicto con Turquía, pero rechaza el establecimiento de bases bajo protección turca en Siria. “Hay líneas rojas”, advirtió el funcionario durante una rueda de prensa en el marco de la visita del primer ministro Benjamin Netanyahu a Hungría. La declaración refuerza la posición israelí de impedir que actores regionales fortalezcan su presencia militar cerca de sus fronteras.
Objetivos militares y geopolíticos en disputa en territorio sirio
- Las bases T-4 y Palmyra en Homs y el aeropuerto de Hama fueron inspeccionadas por personal militar turco.
- Israel destruyó infraestructura clave en T-4 y causó daños en Hama, según el gobierno sirio.
- Ankara planea participar en la reconstrucción y gestión de la seguridad en Siria tras la caída de Assad.
- Israel teme que Turquía instale sistemas antiaéreos o drones rusos en estas bases.
Expertos regionales como Noa Lazimi, de la Universidad Bar-Ilan, señalaron que el control turco de T-4 podría amenazar la superioridad aérea israelí en la región. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, justificó los ataques como una advertencia para preservar la seguridad nacional, mientras que Gideon Sa’ar, ministro de Relaciones Exteriores, acusó a Turquía de buscar establecer un “protectorado” en Siria.
Washington monitorea la disputa y busca evitar una escalada
El gobierno turco ha intentado tranquilizar a Estados Unidos respecto a sus planes en Siria. Según fuentes diplomáticas, Hakan Fidan aseguró a funcionarios estadounidenses que el nuevo presidente sirio Ahmed al-Sharaa no representaría una amenaza para la región. Asimismo, funcionarios turcos habrían explicado que su acercamiento a un pacto de defensa se calibró para no contrariar a Washington.
Desde el punto de vista de Turquía, un fracaso o desestabilización en Siria tendría consecuencias directas para su seguridad nacional, incluyendo flujos migratorios y amenazas transfronterizas. Sin embargo, las recientes acciones de Israel han demostrado que el ejército israelí no tolerará una ampliación de presencia turca sin contestación, incluso a costa de tensiones diplomáticas.
Soner Cagaptay, experto del Washington Institute, afirmó que ambos países están en un “curso de colisión ideológica”, aunque aún podrían evitar un enfrentamiento militar abierto mediante mediación de Estados Unidos.
Impacto en Siria tras los ataques israelíes a gran escala
El Ministerio de Relaciones Exteriores sirio informó que Israel atacó cinco áreas distintas en solo 30 minutos, causando heridas a soldados y civiles y destruyendo casi por completo la base de Hama. Israel confirmó haber atacado infraestructura militar en Hama, Homs y el área de Damasco, en lo que se describe como una ofensiva coordinada para obstaculizar el desarrollo de capacidades hostiles en Siria.
En los meses posteriores a la caída del régimen de Assad, Israel ha fortalecido su posición en el suroeste de Siria y ha intensificado sus operaciones para eliminar arsenales y posiciones militares. Al mismo tiempo, ha realizado gestos hacia la comunidad drusa local, lo que sugiere un interés en establecer alianzas estratégicas con minorías locales en zonas clave del país.
La escalada de tensiones entre Israel y Turquía en suelo sirio añade una nueva dimensión al ya complejo escenario regional, donde la seguridad, la influencia política y la reconstrucción se entrelazan con rivalidades geoestratégicas de larga data. Mientras ambos países insisten en no buscar un conflicto directo, sus acciones reflejan una lucha soterrada por el control del futuro de Siria en la etapa posterior al conflicto civil.