Un intento de ataque con una mina de gran potencia contra las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Judea y Samaria fue frustrado por el Shin Bet, según informó el servicio de seguridad. La operación permitió incautar un artefacto explosivo de 100 kilogramos y detener a varios sospechosos.
El hallazgo se produjo tras la captura de dos hombres que se dirigían a perpetrar un atentado. Durante su interrogatorio, revelaron la existencia del explosivo, que fue localizado y confiscado en la ciudad de Qabatiya.
En una acción conjunta del Shin Bet, las FDI y la Policía Fronteriza, las fuerzas israelíes desmantelaron varias células terroristas en Qabatiya y Jenin. Estas estructuras planeaban ataques de gran magnitud en la región, según el comunicado oficial.
El 11 de enero, agentes del Shin Bet detuvieron a Ahmad Ali Zacharana y Tariq Abu Aid, ambos originarios de Nablús, mientras se desplazaban armados con fusiles M-16 para ejecutar un atentado. En sus declaraciones, confesaron que tenían la intención de atacar a tiros en la ciudad de Huwara y que altos mandos terroristas en Jenin les habían suministrado la mina de 100 kilogramos para atacar a las FDI.
El lunes, otra redada en Qabatiya permitió la captura de más integrantes de la célula y la incautación de armas junto al explosivo. La investigación sigue en curso, informó el Shin Bet.
Este intento de atentado frustrado se conoce poco después de una serie de explosiones que afectaron a autobuses vacíos en Bat Yam y Holon, en las afueras de Tel Aviv. Las autoridades indicaron que los artefactos tenían origen en Judea y Samaria.
Desde el 21 de enero, las FDI llevan a cabo la Operación Muro de Hierro, una ofensiva en el norte de Judea y Samaria dirigida contra grupos terroristas. La intervención se intensificó tras el alto el fuego en la Franja de Gaza y la reciente ofensiva de la Autoridad Palestina contra estas organizaciones.
El epicentro de la operación fue Jenin, foco de múltiples incursiones israelíes desde el ataque de Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, que desató la actual guerra en Gaza y la intensificación de la lucha contra grupos terroristas en Judea y Samaria. Las tropas han extendido la ofensiva a otras ciudades, como Tulkarem.
Hasta ahora, la acción militar ha dejado más de 70 terroristas palestinos muertos y cerca de 300 detenidos, de acuerdo con las FDI. Sin embargo, el ejército ha reconocido la muerte accidental de varios civiles, incluidos un niño pequeño y una mujer embarazada.