Entre el norte de Judea y Samaria y Jerusalén, el puesto de control de Qalandia actúa como el principal paso y permanece bajo operación de las Fuerzas de Defensa de Israel. En ese marco, el uso de una estación de armas controlada a distancia equipada con SMASH encaja con un planteamiento dirigido a reducir la exposición del operador y a mantener vigilancia permanente.
En términos técnicos, SMASH no se limita a una “torreta”, sino que identifica una familia de soluciones de control de tiro y puntería asistida basada en procesamiento electroóptico y algoritmos de seguimiento de blancos. En su concepto de empleo, el tirador u operador marca o “bloquea” un objetivo en la imagen.
A continuación, el sistema sostiene el seguimiento, calcula el instante de disparo y habilita la salida del tiro solo cuando existe una solución de impacto considerada óptima. En otras palabras, el humano decide el uso del arma, pero el sistema condiciona el disparo al momento con mayor probabilidad de acierto. Esta arquitectura aparece en evaluaciones y procesos de compra para funciones C-UAS.
En esas referencias, el “control del disparo” figura como rasgo central, con integración de telemetría —por ejemplo, un telémetro láser— en determinadas configuraciones. En el empleo como estación de armas controlada a distancia, el ejemplo público más directo citado por el propio fabricante corresponde a la línea SMASH Hopper, presentada como una estación ligera y modular con control remoto.
Esa línea se vincula con configuraciones de visión nocturna y con alternativas de montaje en trípode, mástil fijo o vehículo ligero para protección urbana, fronteriza y de infraestructura. La información técnica disponible la caracteriza como un sistema compacto de alrededor de 15 kg, con cámaras diurnas y nocturnas, funciones de exploración automática y detección de objetivos.
También incluye capacidad de paneo e inclinación, una unidad de control remota robustecida y conectividad por cable o inalámbrica, además de seguros de software y hardware que impiden el disparo sin control del operador. En relación con el arma montada, se señala compatibilidad con fusiles de asalto de 5,56 mm y 7,62 mm.
Asimismo, se mencionan evoluciones previstas hacia otros calibres y ametralladoras ligeras en configuraciones posteriores. En la capacidad contra drones pequeños, catálogos y adquisiciones de la familia SMASH la describen de forma explícita como una solución de eliminación cinética para C-sUAS a nivel de pelotón o unidad desmontada, y algunas demostraciones indican que puede recibir datos de un sensor externo.
En esa línea, una integración combinó SMASH Hopper con el radar RPS-42 de RADA con el propósito de acortar el ciclo sensor-tirador. En esa combinación, el radar detecta drones a varios kilómetros, genera la alerta y el arma puede orientarse hacia el sector indicado para quedar lista cuando el blanco entra en el alcance efectivo del fusil.
Al mismo tiempo, una persona conserva el control dentro del ciclo de decisión. Material técnico de compras y demostraciones publica alcances para abatir UAS de baja cota que varían según el modo diurno o nocturno, con cifras citadas de 250 m de día y 100 m de noche en una configuración C-UAS presentada por el fabricante.
Al considerar su empleo en un puesto de control, el aporte operativo de una estación de armas controlada a distancia con SMASH se desglosa en dos elementos. Por un lado, la protección del operador aumenta porque el control remoto permite operar desde el interior de un vehículo, una posición cubierta o un punto de mando cercano.
Mientras tanto, la estación sostiene observación y puntería mediante sensores diurnos y nocturnos. Por otro lado, el control de precisión se apoya en el principio de “disparo condicionado”, orientado a reducir el error humano por estrés, movimiento o blancos móviles; el fabricante vincula ese enfoque con mayor probabilidad de primer impacto y, en su comunicación comercial, con reducción del riesgo de daños no deseados.
En cualquier caso, las descripciones de estas integraciones no lo presentan como un sistema autónomo, ya que destacan que la decisión de fuego permanece bajo control humano. En antecedentes, la empresa sitúa el desarrollo de su tecnología desde 2011, y registros corporativos y perfiles públicos ubican la fundación y el liderazgo de Michal Mor junto con Avshalom Ehrlich en Kibbutz Yagur.
En cuanto a adopción y madurez, aparecen indicios de incorporación en fuerzas occidentales. El Reino Unido ha incorporado centenares de sistemas para el Ejército británico en función C-UAS; Estados Unidos ha pasado por etapas de prueba con fuerzas de operaciones especiales y por contratos de adquisición para el U.S. Army; además, el U.S. Marine Corps ha anunciado pedidos adicionales de SMASH 2000L.
Ese anuncio lo sitúa como capacidad interina para su requisito urgente C-sUAS desmontado. Respecto al detalle de los “lentes verdes”, fuentes técnicas describen estas estaciones con cámaras diurnas y nocturnas, lo que suele implicar un conjunto electroóptico con canal visible y canal térmico o, según configuración, intensificación de luz.
El tinte verdoso que aparece en algunas ópticas suele asociarse a recubrimientos antirreflejo aplicados al vidrio; sin embargo, el significado exacto de cada lente en una instalación concreta depende del modelo de sensor, y el color por sí solo no permite inferirlo con fiabilidad a partir de imágenes.
