Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron que la vivienda de un terrorista palestino que mató a dos personas en un ataque con apuñalamiento y atropello con su coche el mes pasado en el norte de Israel será demolida.
En el ataque, Ahmed al-Rub, un palestino de Qabatiya, asesinó a Mordechai Shimshon, de 68 años, y a Aviv Maor, de 19, en una carretera cercana a Beit She’an.
Como política, Israel demuele las viviendas de palestinos acusados de perpetrar atentados terroristas mortales. Cabe apelar, pero estos recursos rara vez prosperan. Las autoridades israelíes han afirmado que la medida busca disuadir a los palestinos de planear atentados terroristas, ya que ello perjudica el sustento de sus familias. Los críticos la califican de castigo colectivo.
