Las Fuerzas de Defensa de Israel mantienen a su Comando Sur en máxima alerta en la Franja de Gaza mientras continúa la guerra con Irán, aunque, según funcionarios militares, no hay señales de que Hamás vaya a incorporarse a los combates junto a otros aliados de Teherán.
De acuerdo con esas fuentes, el grupo islamista habría aprovechado el alto el fuego vigente en la Franja desde octubre de 2025 para intentar recomponer parte de su capacidad militar. Aun así, las FDI sostienen que ese proceso está lejos de devolverle el poder que tenía antes de la guerra.
En la evaluación del ejército israelí, esos intentos de rearme son “muy limitados”, sobre todo porque Hamás ya no dispone de sus principales rutas de contrabando de armas. Pese a ello, la amenaza sigue bajo vigilancia. Los mandos creen que la organización fabrica artefactos explosivos improvisados y posiblemente también cohetes, aunque en volúmenes reducidos.
“Este no es el mismo Hamás; es una organización significativamente debilitada”, señalan los funcionarios.
Las FDI estiman además que Hamás todavía conserva cientos de cohetes producidos antes de la guerra que no fueron destruidos durante la ofensiva terrestre israelí de dos años, ya que las tropas no alcanzaron todas las áreas del enclave.
En el último mes, en paralelo con la guerra contra Irán, el ejército israelí afirma haber destruido unos ocho kilómetros de túneles de Hamás en la Franja. Según las FDI, también murieron más de 60 operativos que habían cruzado la línea de alto el fuego o preparaban ataques contra las tropas.
El ejército aseguró que, aun con las operaciones abiertas en Irán y la guerra con Hezbolá en el Líbano, el Comando Sur “mantiene fuerzas en alerta para una amplia gama de escenarios, incluidas fuerzas terrestres dedicadas y apoyo aéreo”.
Las FDI añadieron que “seguirán frustrando cualquier amenaza emergente antes de que se materialice para proteger la seguridad de los residentes de las comunidades fronterizas con Gaza y de las tropas de las FDI en la zona”.
