La Fuerza Aérea israelí aseguró que completó su mayor oleada de ataques contra Hezbolá en el Líbano desde el comienzo de los combates, con bombardeos sobre 100 puntos en menos de 10 minutos, según informó el ejército.
De acuerdo con las FDI, los ataques alcanzaron objetivos en Beirut, el valle de la Beqaa y el sur del Líbano. Entre ellos, señaló, había centros de mando de Hezbolá y otras infraestructuras militares del grupo terrorista.
El ejército indicó que los blancos incluyeron cuarteles generales de inteligencia y oficinas utilizadas por Hezbolá para planear ataques contra tropas israelíes y civiles; instalaciones vinculadas a sus unidades de cohetes y navales; y activos de la fuerza de élite Radwan y de la unidad aérea de la organización.
“Este es el mayor ataque llevado a cabo contra las infraestructuras de Hezbolá desde el inicio de la Operación León Rugiente”, afirmó el ejército.
Las FDI sostuvieron además que la mayoría de los objetivos estaban situados “en el corazón de la población civil, como parte de la cínica explotación de Hezbolá de civiles libaneses como escudos humanos para salvaguardar sus operaciones”.
Antes de los bombardeos en los suburbios del sur de Beirut y en áreas del sur del país, el ejército israelí emitió órdenes de evacuación para civiles libaneses.