El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el teniente general Eyal Zamir, pidió perdón a la población israelí por no haber emitido una advertencia previa al gran ataque con cohetes y drones lanzado por Hezbolá la noche anterior contra el norte del país, pese a que existía información filtrada sobre el bombardeo previsto.
En un comunicado en video difundido tras una visita al Mando Norte, Zamir afirmó que las fuerzas israelíes recibieron una alerta de inteligencia y actuaron para reducir el alcance del ataque.
“Ayer se recibió una alerta de inteligencia. Tras ella, nos preparamos para el fuego enemigo, llevamos a cabo ataques, frustramos los planes de Hezbolá, reforzamos las defensas antiaéreas y contrarrestamos la mayor parte de la amenaza. La mayoría de los lanzadores fueron neutralizados en cuestión de minutos”, declaró.
El jefe militar reconoció, sin embargo, que entre la población se instaló una sensación de confusión sobre las instrucciones de protección civil.
“Ayer por la noche, surgió una sensación de falta de claridad entre la población con respecto a las directrices defensivas. Si hubo un error, y mi punto de partida es que lo hubo, yo, como jefe del Estado Mayor, soy responsable de todo”, sostuvo.
Zamir añadió que la confianza de la ciudadanía en las Fuerzas de Defensa de Israel es un activo central para el ejército y admitió el impacto que pudo causar la falta de claridad en la comunicación oficial.
“La confianza de la población es el activo más importante de las FDI, y si se ha visto perjudicada, lo lamento; lo investigaremos y aprenderemos”, añadió.
