El jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, sostuvo que la guerra dejó “inequívocamente claro” que el ejército no puede disminuir sus fuerzas terrestres. Lo declaró durante una ceremonia que marcó la formación de la nueva 38ª División, según indicó en su intervención.
“No hay sustituto para una división de maniobra que opere en territorio enemigo y logre una victoria decisiva”, afirmó Zamir en ese acto. Con esa expresión, “división de maniobra” alude a unidades terrestres preparadas para penetrar en profundidad en territorio enemigo, a diferencia de las divisiones regionales dedicadas a la defensa de las fronteras de Israel.
La 38ª División se integra con las unidades de entrenamiento de las Fuerzas Terrestres. En un contexto de guerra, esas unidades se activarían como una única formación de combate, con el objetivo de funcionar de manera cohesionada dentro de la estructura operativa del ejército.
“Para operar en una campaña en múltiples frentes, se nos exigirá ampliar significativamente las filas de los soldados y las soldadas de combate de las FDI con el fin de crear un ejército fuerte, dimensionado adecuadamente frente a las amenazas y capaz de lograr resultados decisivos”, declaró Zamir en su mensaje.
Además, señaló que “los últimos dos años han demostrado que la fuerza de reserva fue la columna vertebral. Es nuestro deber ampliar el alcance de las fuerzas regulares, para permitir a los reservistas un margen de respiro y un regreso a la vida cotidiana”. Con ello, planteó reforzar la base permanente de efectivos.
