Seis soldados israelíes resultaron heridos tras una redada en Beit Jinn. Israel revisa si fuerzas de Ahmed al-Sharaa abrieron fuego y sopesa ampliar ataques selectivos.
Cronología de la incursión en Beit Jinn y respuesta militar israelí
Según la cronología difundida por el mando militar israelí, poco antes de las 3.00, soldados de la 55.ª Brigada de Paracaidistas de reserva cruzaron desde la zona ocupada por Israel hacia Beit Jinn, a unos siete kilómetros al este de la línea fronteriza. La operación se inició sin contacto hostil inmediato, según la versión israelí. No hubo disparos iniciales. El avance partió desde la zona ocupada por Israel, según esa cronografía oficial.
La misión consistía en detener a dos hermanos señalados como miembros de al-Jama’a al-Islamiyya, a quienes la inteligencia militar describía como autores de lanzamientos anteriores desde territorio sirio o libanés y como responsables de planes recientes para ataques con explosivos y cohetes contra Israel. Los dos fueron arrestados en sus viviendas mientras dormían, sin resistencia armada, de acuerdo con comunicados israelíes. La detención ocurrió sin fuego en ese momento, según la cronología oficial.
El enfrentamiento comenzó cuando la columna israelí inició la retirada con los detenidos. Hombres armados abrieron fuego intenso contra los vehículos y concentraron disparos sobre un todoterreno militar Humvee que quedó inutilizado dentro de la localidad. Los soldados respondieron con fusilería y ametralladoras y solicitaron apoyo aéreo debido a la intensidad del ataque, según los partes difundidos por el ejército. El Humvee permaneció dentro del poblado bajo fuego, según el parte militar.
A continuación, helicópteros de ataque y aeronaves no tripuladas realizaron ataques sobre posiciones en Beit Jinn y sus alrededores. Con posterioridad, cazas de la Fuerza Aérea ejecutaron golpes adicionales sobre objetivos seleccionados de antemano y destruyeron desde el aire el Humvee abandonado para impedir su captura, siempre según los comunicados militares. Las unidades completaron la retirada con apoyo desde el espacio aéreo y desde la periferia del poblado, según partes del ejército.
Datos clave de la incursión y del balance inicial de víctimas
- Heridos israelíes: seis soldados; dos oficiales y un reservista en estado grave.
- Arrestados: dos hermanos vinculados a al-Jama’a al-Islamiyya, según Israel.
- Hora de inicio: poco antes de las 3.00, con entrada desde la zona ocupada.
- Equipo destruido: un Humvee inutilizado y eliminado desde el aire para evitar captura.
Víctimas, versiones contrapuestas y reacciones diplomáticas regionales
Los medios oficiales sirios y responsables locales citados por organizaciones humanitarias informaron de al menos 13 muertos y más de dos decenas de heridos por los disparos y bombardeos israelíes, entre ellos mujeres y menores de edad. La agencia estatal SANA y fuentes sanitarias comunicaron el traslado de cuerpos y heridos a hospitales de Damasco, con un balance preliminar sujeto a cambios. Residentes entrevistados describieron dificultades para evacuar por fuego contra vehículos dentro del pueblo.
Israel sostuvo que la incursión se dirigió contra terroristas armados y situó la acción en el marco de operaciones rutinarias en esa franja de Siria. Los mandos militares afirmaron que varios terroristas murieron en los combates, sin precisar cifras. Aseguraron que el fuego de artillería ligera y los ataques desde helicópteros y aeronaves no tripuladas respondieron a los disparos contra la columna, en especial contra el vehículo atascado. Los comunicados no reconocen muertes de civiles.
En el intercambio de fuego resultaron heridos seis soldados israelíes. El ejército identificó a dos oficiales y a un reservista con lesiones graves, a un cuarto soldado con lesiones de carácter moderado y a otros dos reservistas con heridas leves. Los militares salieron evacuados en helicópteros hacia hospitales en territorio israelí. Al menos dos heridos graves ingresaron en el Centro Médico Rambam de Haifa, con atención en unidades quirúrgicas e intensivas.
El gobierno sirio calificó la operación de crimen de guerra y de masacre atroz. El Ministerio de Asuntos Exteriores en Damasco denunció disparos contra residentes que intentaban bloquear la incursión y aseguró que entre las víctimas hay mujeres y niños. En mensajes oficiales y en declaraciones difundidas por la prensa estatal, Siria acusó a Israel de violar su soberanía y solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU y a países árabes e islámicos medidas concretas.
Evaluación sobre Sharaa y posible ampliación de ataques selectivos
Un informe del Canal 13 israelí, que citó a altos mandos, indicó que las FDI realizan una investigación para determinar el origen de los disparos contra sus tropas en Beit Jinn. El ejército examina si parte de los hombres armados pertenecía a unidades regulares o a servicios de inteligencia del gobierno de transición de Ahmed al-Sharaa. Kan señaló además que Israel identificó a personas con planes de ataques contra soldados israelíes y contra la comunidad drusa.
Se desconoce en qué medida esa actividad contaba con conocimiento de autoridades sirias. Según ese informe, si las FDI concluyen participación o colaboración de fuerzas estatales en el hostigamiento a la columna, los mandos contemplan ampliar operaciones en el sector sirio. El cambio se orientaría a un aumento de ataques aéreos selectivos contra objetivos, con el fin de neutralizar responsables y destruir infraestructuras. No existe anuncio oficial; las referencias proceden de fuentes citadas por medios israelíes.
El contexto político en Damasco influye en la lectura de los hechos. Ahmed al-Sharaa, antiguo comandante insurgente con antecedentes de vinculación a Al Qaeda, asumió el poder a finales de 2024 al frente de una coalición de grupos islamistas respaldados por Turquía y monarquías del Golfo, tras expulsar a fuerzas leales a Asad. Washington lo incluyó en la lista de “terroristas globales especialmente designados”, pero en noviembre de 2025 lo retiró al valorar condiciones específicas.
Las relaciones entre Israel y el nuevo gobierno sirio se mantienen tensas. Sin relaciones diplomáticas formales, responsables de seguridad sostuvieron contactos indirectos para explorar un posible acuerdo que reduzca riesgos de enfrentamientos. Al mismo tiempo, Israel incrementó ataques aéreos sobre puntos militares sirios y defendió la ocupación temporal de la franja meridional como medida preventiva destinada a impedir la instalación de grupos armados en la zona fronteriza, según su argumentación oficial.
Despliegue israelí en el sur sirio y antecedentes de operaciones previas
Tras la caída del anterior presidente, Bashar al-Asad, en diciembre de 2024, fuerzas insurgentes islamistas tomaron el poder y formaron un gobierno de transición encabezado por Ahmed al-Sharaa. Desde entonces, el ejército israelí ocupó una franja de alrededor de 400 kilómetros cuadrados en el sur de Siria que antes funcionaba como zona desmilitarizada bajo supervisión de la ONU, conforme al acuerdo de separación de fuerzas de 1974, lo que fijó una presencia sin precedentes.
En esa franja, las FDI establecieron nueve puestos, la mayoría dentro de la zona de amortiguamiento, y al menos dos posiciones en la vertiente siria del monte Hermón. Con apoyo de la 210.ª División, las tropas ejecutan incursiones hasta quince kilómetros dentro del territorio sirio. El objetivo declarado consiste en localizar depósitos de armas y material que, según Israel, podrían convertirse en amenaza bajo control de grupos hostiles, incluidos movimientos islamistas y milicias vinculadas a Irán.
La operación de este viernes no constituye el primer enfrentamiento grave desde la ocupación de la franja desmilitarizada. En abril, incursión en Nawa derivó en choques con residentes armados y en ataques aéreos que causaron nueve muertos. Un mes antes, una operación similar en Koayiah dejó seis muertos. En junio, una redada en Beit Jinn terminó con detenciones de personas presentadas como integrantes de Hamás y con la muerte de un hombre cuya familia reportó esquizofrenia.
Al-Jama’a al-Islamiyya, surgida como rama libanesa de la Hermandad Musulmana, se define como organización suní con ala política y ala militar y mantiene presencia en Líbano y Siria. Su ala militar, Fuerzas al-Fajr, creada en la década de 1980, ejecutó ataques reiterados contra territorio israelí desde el sur del Líbano durante la guerra del año pasado entre Israel y Hezbolá, en coordinación con Hezbolá. Israel afirma cooperación con Hamás y redes en la frontera sirio-libanesa.
