Las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet informan en un comunicado conjunto que el jefe del Comando Central, el mayor general Avi Bluth, firmó una orden que habilita el uso de monitoreo tecnológico para garantizar el cumplimiento de las órdenes administrativas que limitan el movimiento en Judea y Samaria.
La disposición busca reemplazar la detención administrativa, práctica que permite retener a sospechosos de terrorismo sin cargos cuando la exposición de pruebas se considera un riesgo para la seguridad nacional, tras la decisión del gobierno del año pasado de dejar de aplicarla a sospechosos judíos.
El comunicado no detalla quiénes quedarían bajo el monitoreo, aunque la iniciativa parece dirigida a activistas de colonos radicales, conocidos como “jóvenes de las colinas”, en un contexto marcado por el aumento reciente de ataques contra palestinos y contra efectivos de las FDI en la zona.
De acuerdo con los organismos de seguridad, la resolución responde a lineamientos del estamento político israelí y a un proceso de coordinación institucional que integró a las FDI, el Shin Bet, la Policía de Israel, el Ministerio de Justicia y el asesor legal para Judea y Samaria.
La orden faculta a las autoridades a imponer la instalación de “medidas de monitoreo tecnológico” a personas sujetas a órdenes administrativas de restricción en Judea y Samaria y a vigilar las infracciones, dentro de los esfuerzos para contener el repunte de violencia de colonos contra palestinos y tropas de las FDI.
La iniciativa se conoció tras informes de noviembre que indicaron que el jefe del Shin Bet, David Zini, aconsejó autorizar pulseras para colonos extremistas frente a las restricciones vigentes; las autoridades advierten que el incumplimiento o el daño al equipo constituye delito penal, mientras Honenu anunció que apelará la orden.
