El ejército israelí confirmó la muerte del periodista Ali Shoeib en un ataque aéreo contra la localidad de Jezzine, en el sur del Líbano, y aseguró que fue blanco de la operación por su presunta pertenencia a la Fuerza Radwan, la unidad de élite de Hezbolá.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel, Shoeib era agente de inteligencia de esa unidad y trabajaba al mismo tiempo como periodista para Al-Manar, canal de televisión vinculado a Hezbolá. En el mismo ataque contra un automóvil murió también Fatima Ftouni, reportera del canal Al-Mayadeen, afiliado a Hezbolá, de acuerdo con lo informado por la propia cadena.
Las FDI sostuvieron que Shoeib “actuaba como terrorista en la organización terrorista Hezbolá bajo la apariencia de periodista de la cadena Al-Manar, al tiempo que trabajaba constantemente para revelar las ubicaciones de las tropas del ejército israelí que operaban en el sur del Líbano y a lo largo de la frontera, y mantenía un contacto continuo con otros terroristas de la unidad de la Fuerza Radwan en particular y dentro de la organización terrorista en general”.
El ejército israelí añadió que, durante la guerra en curso con Irán, Shoeib “continuó con sus actividades e informó sobre las ubicaciones de las tropas de las FDI que operaban en el sur del Líbano”.
Además, afirmó que el periodista también “se dedicó a incitar contra las tropas de las FDI y los civiles israelíes, utilizando su posición como canal para difundir material propagandístico de Hezbolá”.
