Las sirenas antiaéreas sonaron en Beersheba y en otras localidades del sur de Israel después del lanzamiento de un misil desde Yemen, en el primer ataque reivindicado por los hutíes dentro de la guerra actual entre Israel, Estados Unidos e Irán. El ejército israelí informó poco después de que detectó el proyectil y lo interceptó, sin que se registraran heridos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que sus sistemas antiaéreos derribaron con éxito el misil balístico disparado desde territorio yemení. La acción incorporó de forma directa un nuevo frente a un conflicto que ya transita su quinta semana y que durante la misma noche volvió a incluir ataques iraníes sobre Israel.
La reivindicación llegó a través del portavoz militar hutí, Yahya Saree, quien aseguró que la operación consistió en una “andanada de misiles balísticos” contra “objetivos militares israelíes sensibles” en el sur del país. El lanzamiento se produjo pocas horas después de que el movimiento anunciara que estaba preparado para intervenir militarmente si continuaban los ataques contra Irán y otros actores del llamado eje de la resistencia.
Con esa declaración y el ataque posterior, el grupo formalizó su entrada en la guerra regional abierta el 28 de febrero. Hasta la mañana del sábado, los hutíes sostenían que continuarían sus operaciones mientras siguieran los ataques contra Irán, Líbano, Irak y los territorios palestinos.
La ofensiva desde Yemen coincidió con otra noche de fuego cruzado. Horas antes, Israel había atacado dos instalaciones nucleares iraníes, en Arak y Yazd. Durante la noche, Teherán respondió con nuevas oleadas de misiles sobre territorio israelí, con impactos en el área de Tel Aviv.
La presión militar alcanzó además otros escenarios de la región, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, mientras Washington mantenía que esperaba concluir sus operaciones en unas semanas.
Para los hutíes, el lanzamiento del sábado supuso el fin de una pausa que se mantenía desde el alto el fuego entre Israel y Hamás de octubre de 2025. Después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y del inicio de la guerra en Gaza, el movimiento yemení, respaldado por Irán y cuyo lema incluye la consigna “Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel y maldición sobre los judíos”, comenzó a atacar el tráfico marítimo en el mar Rojo y a lanzar drones y misiles hacia Israel.
Desde noviembre de 2023, esa campaña alcanzó a más de 100 buques, hundió dos embarcaciones y causó la muerte de al menos cuatro marineros. También provocó ataques de represalia contra objetivos hutíes en Yemen.
Con el lanzamiento del sábado, Yemen volvió a integrarse de forma directa en la cadena de ataques que ya involucra a Irán, Israel, Líbano, Irak y varios países del Golfo. Israel mantenía hasta la mañana del sábado que había interceptado el misil lanzado desde Yemen.
