Yoav Yarom, coronel (res.) y jefe de personal de la Brigada Golani, autorizó la participación del arqueólogo civil Zeev Erlich en una operación en el sur del Líbano, donde fue asesinado por un terrorista de Hezbolá. Yarom aseguró al programa “Uvda”, del Canal 12, que creyó que Erlich era un reservista de las FDI cuando lo dejó unirse a las tropas en una supuesta “gira educativa”.
Erlich, de 71 años, solía presentarse semanalmente vestido con uniforme, casco y arma, y relataba sus experiencias en diferentes grupos, mencionando contactos con altos mandos militares. Esa conducta reforzó la impresión de que era parte activa del ejército.
La trayectoria de Erlich incluía la publicación de decenas de artículos sobre arqueología en Judea y Samaria y otras zonas. También realizaba recorridos con soldados por sitios históricos. En una ocasión, guió una visita en Maroun al-Ras, del lado libanés de la frontera, sin que nadie en el ejército impidiera su entrada.
El asesinato de Erlich se produjo en Shamaa, en el distrito de Tiro, a cinco kilómetros de la frontera israelí. Yarom y varios soldados lo acompañaban cuando dos miembros de Hezbolá emboscaron al grupo y abrieron fuego. En el ataque también murió el sargento Gur Kehati.
Yarom admitió haber sobrepasado sus atribuciones al permitir la inclusión de Erlich en esa misión. Sin embargo, defendió su decisión al señalar que el lugar no representaba mayor peligro que otros visitados por Erlich en cuatro décadas.
Negó que el hecho de que Erlich fuera civil motivara el ataque. Según él, la muerte de ambos se produjo en un enfrentamiento directo con enemigos ubicados dentro del perímetro controlado por la compañía.