La Organización Marítima Internacional (OMI) de las Naciones Unidas informó a la AFP de que cerca de 20 000 marineros y 15 000 pasajeros de cruceros permanecen atrapados en el Golfo a causa de la guerra en Oriente Medio. Su secretario general, Arsenio Domínguez, señaló que “la OMI está dispuesta a colaborar con todas las partes interesadas para garantizar la seguridad y el bienestar de los marineros afectados”.
Desde el estallido de la guerra el sábado, la OMI registró siete incidentes con buques en la región, con un balance de dos muertos y siete heridos. “Más allá del impacto económico de estos alarmantes ataques, se trata de una cuestión humanitaria. Ningún ataque contra marineros inocentes está justificado”, declaró Domínguez a la AFP.
El secretario general añadió: “Reitero mi llamamiento a todas las compañías navieras para que actúen con la máxima precaución cuando operen en la región afectada”. En este contexto, Irán cerró efectivamente el estrecho de Ormuz, paso por el que circula una quinta parte del crudo mundial y un volumen considerable de gas natural licuado.
Varias compañías navieras, incluida la gigante danesa Maersk, suspendieron las reservas en el Golfo. La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el miércoles que tenía el “control total” del estrecho, mientras se conocieron informes de nuevos ataques a buques en esa ruta marítima.
La firma de inteligencia energética Kpler sostuvo que el tránsito de petroleros por el estrecho cayó un 90 % respecto de la semana pasada. Con los precios de la energía ya por las nubes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que la Marina estadounidense estaba lista para escoltar a los petroleros a través de esta crucial ruta marítima.
