Air France reanudó su servicio a Dubái después de haberlo interrumpido de forma temporal el día anterior a causa de la situación geopolítica en Oriente Medio, según informó la propia aerolínea. La compañía había decidido detener las operaciones como medida preventiva ante el contexto regional.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump reiteró amenazas de ataques contra Irán por la represión del movimiento de protesta que se extendió recientemente por todo el territorio de la República Islámica, declaraciones que contribuyeron a elevar la atención internacional sobre la estabilidad de la zona.
La aerolínea francesa señaló que se encontraba “monitorizando los desarrollos” en la región “para garantizar el más alto nivel de seguridad y protección en vuelo”, en referencia a la evaluación continua de riesgos vinculados al tráfico aéreo y a la evolución política y militar en Oriente Medio.
Por su parte, la aerolínea holandesa KLM, perteneciente al mismo grupo empresarial que Air France, también suspendió sus vuelos hacia ciudades de Oriente Medio hasta nuevo aviso, adoptando una postura similar frente a las condiciones de seguridad y a la incertidumbre existente.
KLM indicó que no volaría a través del espacio aéreo de varios países de la región, incluidos Irak e Irán, de acuerdo con la emisora estatal neerlandesa. La decisión respondió a evaluaciones internas sobre rutas y riesgos operativos asociados al contexto regional.
Trump afirmó el jueves que una “armada” estadounidense se dirigía hacia el Golfo y que Washington observaba de cerca a Irán, incluso después de restar importancia a la posibilidad de una acción militar inminente y de señalar que Teherán parecía interesado en las negociaciones.
