Ocho presuntos integrantes de un grupo militante alemán conocido como los “Separatistas Sajones” comparecieron ante un tribunal el viernes en la ciudad oriental de Dresde. La causa reúne a jóvenes acusados de participar en una estructura clandestina con objetivos políticos radicales y planes de acción violenta.
Los procesados, con edades comprendidas entre los 22 y los 26 años, afrontan cargos por pertenencia a una organización terrorista y por conspiración para cometer traición. De acuerdo con la fiscalía, consideraban que la sociedad alemana se encontraba próxima al colapso y proyectaron tomar por la fuerza parte de Sajonia para instaurar un Estado neonazi.
La acusación sostiene que los miembros del grupo reunieron armas y material militar, efectuaron entrenamientos de tipo paramilitar y diseñaron estrategias para “limpiar” el territorio de minorías étnicas y adversarios políticos. También se les atribuye la adquisición de uniformes, cascos de combate, máscaras de gas y chalecos antibalas.
Los fiscales indicaron que la organización, cuyas siglas SS coinciden con las de la Schutzstaffel, el cuerpo paramilitar del régimen de Adolf Hitler, se constituyó en febrero de 2020. En su origen habría contado con unos 20 integrantes impulsados por “ideas racistas, antisemitas y en parte apocalípticas”.
Las detenciones se produjeron en noviembre de 2024 durante una serie de operativos policiales simultáneos realizados en el este de Alemania, en Polonia y en Austria. Las redadas permitieron desarticular la estructura y poner a disposición judicial a los principales sospechosos señalados en la investigación.
Tres de los encausados habían participado de manera activa en la política local dentro de Alternativa para Alemania (AfD). Este partido de orientación antiinmigración cuenta con un respaldo especialmente elevado en el este del país, territorio que formó parte de la antigua Alemania comunista.
Tras los arrestos, el servicio alemán de seguridad interior informó que algunos de los extremistas mantenían vínculos con colectivos activos en internet. Según la misma fuente, estos entornos “glorifican las acciones de terroristas conocidos” como el asesino en masa noruego Anders Breivik.
