Las potencias regionales tienen previsto reunirse hoy en Pakistán para debatir cómo poner fin a los combates en Oriente Medio, mientras unos 2.500 marines estadounidenses llegaban a la región y los islamistas hutíes, respaldados por Irán, entraban en la guerra con Irán, que ya dura un mes.
Pakistán ha informado de que Arabia Saudí, Turquía y Egipto enviarán a sus principales diplomáticos a Islamabad para mantener conversaciones. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, ha declarado que él y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, mantuvieron “amplias conversaciones” sobre las hostilidades regionales.
La guerra ha amenazado el suministro mundial de petróleo y gas natural, ha provocado escasez de fertilizantes y ha interrumpido el tráfico aéreo. El control de Irán sobre el estratégico estrecho de Ormuz ha sacudido los mercados y los precios.
Estados Unidos e Israel siguen lanzando ataques contra Irán, cuyos ataques de represalia han tenido como objetivo a Israel y a los vecinos Estados árabes del Golfo.
La entrada de los hutíes podría perjudicar aún más el transporte marítimo mundial si vuelven a atacar buques en el estrecho de Bab el-Mandeb, frente al mar Rojo, por donde suele pasar alrededor del 12 % del comercio mundial.
