Los ministros de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Indonesia, Pakistán, Egipto y Turquía censuran la aprobación ayer por el gabinete de seguridad israelí de una revisión de la política de Judea y Samaria. El cambio ajusta trámites de registro de tierras y adquisición de propiedades para facilitar asentamientos judíos y autoridad israelí.
Según la declaración conjunta, las medidas “tienen por objeto imponer la soberanía ilegal de Israel, afianzar la actividad de los asentamientos y aplicar una nueva realidad jurídica y administrativa en la Judea y Samaria ocupada, acelerando así los intentos de anexión ilegal y el desplazamiento del pueblo palestino”. Los países reclaman a la comunidad internacional “que obligue a Israel a poner fin a su peligrosa escalada en la Judea y Samaria ocupada y a las declaraciones incendiarias de sus funcionarios”.
Antes de ese pronunciamiento, la Autoridad Palestina repudió la decisión y solicitó la intervención de la ONU y de Estados Unidos. En paralelo, Hamás reclamó una “escalada” de la guerra “por todos los medios disponibles” y llamó a los Estados árabes y musulmanes a romper relaciones con Israel.
