La justicia de Túnez impuso penas de prisión de hasta 15 años a cinco personas acusadas de vínculos con el ataque mortal cometido en mayo de 2023 contra una sinagoga en la isla de Djerba, declaró a AFP uno de los abogados.
El asalto contra la sinagoga de Ghriba causó cinco muertos, además del agresor, un agente de la Guardia Nacional, al que las fuerzas de seguridad abatieron durante el ataque. El balance incluye a víctimas entre los presentes y también entre los uniformados.
Un estudiante y la prometida del atacante, encausados por “complicidad en homicidio” y “pertenencia a un grupo terrorista”, recibieron condenas de tres y ocho años de cárcel, respectivamente, según Nizar Ayed, abogado de varias víctimas del ataque.
Ayed sostuvo que el agresor actuó “como un lobo solitario”. En el proceso también figuraron otros dos acusados, de quienes no se difundieron los papeles exactos. El tribunal los sentenció a siete y 15 años de prisión, indicó el letrado.
La pena más alta se aplicó porque uno de esos acusados se fugó de la justicia, precisó Ayed. Por su parte, la hermana del agresor, que permanece en libertad bajo fianza, fue condenada a un año de cárcel, según los datos aportados por el abogado.
La defensa de los procesados recurrirá las sentencias, afirmó Mustapha Mlaouah, abogado de la prometida. El ataque ocurrió el 9 de mayo de 2023, cuando el agresor mató a tres de sus colegas y a dos fieles judíos, Aviel Haddad y su primo Benjamin.
Haddad, tunecino de 30 años, y Benjamin, ciudadano francés de 42, murieron tras los disparos. El atacante abatió a uno de sus compañeros en el puerto de la isla y condujo luego hacia la sinagoga, a unos 20 kilómetros, donde había cientos de personas.
En ese lugar se celebraba el tercer día de una peregrinación judía anual. Allí, el agresor mató a los dos hombres judíos e hirió a varios agentes encargados de la seguridad. Dos de esos agentes murieron después a causa de sus heridas.
