Las autoridades de Azerbaiyán informaron de la detención de tres personas acusadas de preparar un ataque contra una embajada extranjera en Bakú. Según la versión oficial, el plan se organizó por instrucciones del Estado Islámico del Jorasán (ISIS-K), la rama afgana del Estado Islámico.
En un comunicado, el Servicio de Seguridad del Estado indicó que los tres hombres, a quienes nombró de forma individual, coordinaron con integrantes de ISIS-K, reunieron armas y definieron detalles del ataque contra la embajada. Las fuerzas de seguridad los detuvieron antes de que ejecutaran el plan.
La nota oficial no precisó cuál era la embajada extranjera que figuraba como objetivo. Las autoridades no ofrecieron información adicional sobre el país afectado ni sobre medidas de seguridad adoptadas en torno a representaciones diplomáticas en la capital azerbaiyana.
El Estado Islámico del Jorasán, conocido como ISIS-K, se adjudicó el ataque de 2024 en el Crocus City Hall de Moscú, que causó al menos 145 muertes. Ese episodio se citó como antecedente en el contexto de la actividad atribuida al grupo.
En los últimos años, se registraron varios complots asociados al Estado Islámico que quedaron frustrados en zonas de mayoría musulmana de Rusia, donde el grupo aparece como organización terrorista prohibida, y también en países de Asia Central, según reportes sobre investigaciones y detenciones.
Azerbaiyán, situado en el Cáucaso Sur, tiene alrededor de 10 millones de habitantes y limita con Rusia e Irán. Es un Estado laico con una población mayoritariamente musulmana, en su mayoría chií, de acuerdo con descripciones habituales del perfil demográfico del país.
Las autoridades señalaron que los detenidos afrontan cargos de “preparación para el terrorismo” sobre la base de la hostilidad religiosa. También afirmaron que las diligencias continuaban y que la investigación seguía abierta para determinar el alcance de la presunta conspiración.
Por otra parte, en un caso distinto, un tribunal del país condenó el pasado octubre a un hombre vinculado a ISIS-K a 13 años de prisión. La sentencia llegó tras declararlo culpable de planear un ataque contra una sinagoga en Bakú con un cóctel molotov en diciembre de 2024.
