Baréin presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU un borrador de resolución que autoriza a los países a usar “todos los medios necesarios” para proteger el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, según un texto visto por Reuters.
La iniciativa, respaldada por otros Estados árabes del Golfo y por Estados Unidos, pone de manifiesto la alarma creciente en la región por la posibilidad de que Irán mantenga sus amenazas sobre esa ruta marítima estratégica. Aun así, diplomáticos consideran improbable que el proyecto avance.
El estrecho de Ormuz concentra el paso de cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y es un eje vital para las economías del Golfo. En ese contexto, la posibilidad de un cierre de la vía ha sido uno de los principales objetivos atribuidos a Irán.
El tránsito marítimo por el estrecho se ha reducido casi hasta paralizarse después de que Irán atacara buques en el marco de su conflicto con Estados Unidos e Israel.
El borrador de resolución sostiene que las acciones iraníes constituyen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
Además, el texto plantea que los países puedan actuar de forma individual o mediante coaliciones navales multinacionales voluntarias para usar “todos los medios necesarios” en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, incluidas las aguas territoriales de los Estados ribereños, con el fin de garantizar el paso y evitar maniobras que bloqueen o interfieran con la navegación internacional.
La propuesta también deja abierta la posibilidad de imponer medidas, entre ellas sanciones selectivas.
En uno de sus puntos centrales, el borrador “exige que la República Islámica de Irán cese de inmediato todos los ataques contra buques mercantes y comerciales y cualquier intento de impedir el paso en tránsito lícito o la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores”.
Sin embargo, dos diplomáticos europeos y un diplomático occidental señalaron que las opciones de que el Consejo de Seguridad adopte una resolución de ese tipo son escasas. Según indicaron, Rusia y China, aliados de Irán, probablemente vetarían el texto si fuera necesario.
Para ser aprobada por el órgano de 15 miembros, una resolución necesita al menos nueve votos a favor y no recibir veto de ninguno de los cinco miembros permanentes: Rusia, China, Estados Unidos, Reino Unido o Francia.
Pese a ese escenario, los diplomáticos señalaron que Francia trabaja en un borrador alternativo que buscaría un mandato de la ONU una vez que la situación se haya calmado.
