El gobierno del Líbano adoptará la próxima semana una decisión sobre la manera de avanzar hacia la segunda fase de un plan destinado a extender su autoridad y a poner todas las armas bajo control estatal en las zonas situadas al norte del río Litani, según indicó su ministro de Información.
El ministro Paul Morcos explicó a periodistas, durante una visita a Kuwait para asistir a una reunión de naciones árabes, que la determinación se apoyará en una presentación del ejército en la que la institución detallará sus necesidades y sus capacidades para ejecutar los pasos previstos.
El ejército libanés informó en enero que asumió el control operativo en el área comprendida entre el río Litani y la frontera con Israel. Además, el gabinete solicitó que a comienzos de febrero la fuerza armada le presentara un informe sobre cómo avanzar con el desarme en otras regiones del país.
“Hemos completado la primera fase, al sur del río Litani. La próxima semana el gobierno tomará una decisión respecto a la segunda fase, considerando lo que el comandante del ejército exponga en términos de necesidades y capacidades, para que podamos decidir en consecuencia, basándonos en esa explicación”, señaló Morcos.
El Líbano busca que todas las armas queden bajo control estatal, en línea con un alto el fuego mediado por Estados Unidos en noviembre de 2024, que puso fin a una guerra entre Israel y Hezbolá.
Morcos descartó la posibilidad de un enfrentamiento entre el ejército libanés y Hezbolá y afirmó que el objetivo consiste en “extender la autoridad del Estado y lograr la estabilidad, y en la medida en que estos objetivos puedan alcanzarse conjuntamente, avanzaremos”.
Desde el final de la guerra con Hezbolá, Israel realizó ataques regulares en el Líbano y sostuvo que golpea al grupo terrorista por violaciones del alto el fuego. A la vez, Israel acusó a Hezbolá de intentar rearmarse en violación del acuerdo de tregua.
