Estados Unidos avanza más rápido de lo previsto en la guerra contra Irán y está “muy cerca” de cumplir los objetivos centrales de la operación, según afirmó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Durante una rueda de prensa, Leavitt sostuvo que el Gobierno había fijado al inicio un plazo de entre cuatro y seis semanas para completar la misión y aseguró que ese calendario se ha acortado.
“Desde el principio, el presidente Trump y el Departamento de Guerra estimaron que se tardaría aproximadamente entre cuatro y seis semanas en cumplir esta misión crucial. Veinticinco días después, el mejor ejército que el mundo haya conocido va por delante de lo previsto y está rindiendo de forma excepcional”, afirma Leavitt durante una rueda de prensa.
La portavoz añadió que la operación, llamada “la furia épica”, se acerca a sus metas principales y que las acciones militares continúan.
“Estamos muy cerca de cumplir los objetivos fundamentales de la operación, la furia épica, y esta misión militar continúa sin cesar.
Leavitt también recordó que Trump retiró su amenaza de bombardear las centrales eléctricas iraníes después de que, según dijo, Washington recibiera señales de que Teherán quería negociar.
Recuerda la decisión de Trump de retirar su amenaza de bombardear las centrales eléctricas iraníes después de que «se dejara claro a Estados Unidos que Irán quería dialogar. El presidente Trump está dispuesto a escuchar”.
La funcionaria afirmó además que Teherán aún puede optar por cooperar con Washington, renunciar a sus aspiraciones nucleares y cesar sus amenazas contra Estados Unidos y sus aliados.
“Los elementos restantes del régimen iraní tienen otra oportunidad de cooperar con el presidente Trump, abandonar definitivamente sus ambiciones nucleares y dejar de amenazar activamente a Estados Unidos y a nuestros aliados”, afirma Leavitt.
También advirtió que, si Irán no asume su derrota militar, Trump ordenará una respuesta más dura.
“Si Irán no comprende que ha sido derrotado militarmente y que seguirá siéndolo, el presidente Trump se asegurará de que reciba un golpe más duro que nunca”, añade.