Mientras en Washington exigen “cero enriquecimiento” y la evacuación de las reservas de uranio, en Teherán plantean hoy (domingo) un nuevo modelo de “palo y zanahoria” con el objetivo de impedir un enfrentamiento militar.
Un alto funcionario iraní reveló que el país está dispuesto a permitir que empresas estadounidenses obtengan presencia económica en la industria del petróleo y el gas, a cambio de que se reconozca su derecho a seguir enriqueciendo uranio en su propio territorio. Junto con el “incentivo” económico, el funcionario sostuvo que ya se fijó una nueva fecha para otra ronda a inicios de marzo. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, indicó que un borrador de propuesta contrapuesta por su parte se presentará en los próximos días.
Pese a los intentos diplomáticos, el tono militar sigue siendo agresivo. En el contexto de las amenazas del presidente Trump de un ataque limitado, en Irán advierten que sus fuerzas están en alerta máxima y que cualquier choque dañará los intereses estadounidenses en la región. “La vía de la negociación está separada de nuestra preparación ante cualquier acto de agresión”, afirmaron. La próxima ronda de conversaciones, en la que se supone que Irán presentará su contraoferta, se prevé para comienzos de marzo.

“En el marco del paquete económico que se está discutiendo, se ofrecieron a Estados Unidos oportunidades de inversión seria e intereses económicos tangibles en la industria del petróleo”, comunicó el funcionario. Sin embargo, dejó claro que no habrá cesión de control: “Estados Unidos puede ser un socio económico, nada más que eso. Las empresas estadounidenses podrán participar como contratistas en nuestros campos”.
En la cuestión nuclear, en Teherán expresan disposición a un “compromiso técnico”: exportar parte de las reservas de uranio enriquecido a alto nivel, diluirlo o establecer una asociación internacional regional. “Existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo interino”, señaló el alto funcionario, pero advirtió que “es un error pensar que la negociación tendrá éxito al 100%; debemos ser realistas”.

En paralelo, el enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, dijo en una entrevista con Fox News emitida esta mañana que “el presidente está frustrado. Tiene muchas otras alternativas, pero le cuesta entender por qué Irán no se rinde frente al poder naval militar que hemos desplegado en la región”. Witkoff añadió que “debieron decir que no quieren el arma nuclear cuando vieron el poder militar, pero eso no ocurrió”.
Al referirse a las conversaciones, afirmó que el presidente le indicó a él y a Jared Kushner que existen “líneas rojas: cero enriquecimiento de uranio”. En ese contexto, sostuvo que “los iraníes enriquecen muy por encima de los niveles compatibles con un programa nuclear con fines pacíficos”, y declaró que Estados Unidos “no permitirá que eso ocurra. Mantendremos esa postura hasta que se alineen”.
