Pekín confirma que China ha sido invitada a unirse a la Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump.
“China ha recibido la invitación de Estados Unidos”, dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, en una rueda de prensa habitual, sin precisar si Pekín aceptará la invitación.
La junta fue concebida originalmente para supervisar la reconstrucción de Gaza, devastada por la guerra, pero la carta no parece limitar su función a ese cometido. Washington ha pedido a varios líderes que formen parte del organismo, presidido por Trump, entre ellos el presidente ruso, Vladímir Putin; el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Guo afirmó que las relaciones entre China y Estados Unidos han alcanzado una estabilidad general durante el último año, pese a una guerra comercial en la que ambos países impusieron aranceles recíprocos a los productos del otro.
“Durante el último año, las relaciones entre China y Estados Unidos han atravesado altibajos, pero han mantenido una estabilidad dinámica general”, dijo Guo a los periodistas.
“La cooperación entre China y Estados Unidos beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas”, añadió.
