El destacado clérigo musulmán independiente Alisher Tursunov, conocido como Mubashshir Ahmad, compareció ante un tribunal en Taskent acusado de promover el extremismo y fomentar el odio contra Israel, en uno de los procesos judiciales más relevantes sobre prácticas religiosas registrados en los últimos años.
Tursunov, de 51 años, enfrenta cargos por incitación al odio religioso, difusión de materiales que amenazan el orden público y distribución ilegal de contenido religioso, delitos que contemplan penas de cinco a ocho años de prisión. Según su abogado, las acusaciones se basan tanto en su labor en el portal Azon.uz como en publicaciones realizadas en redes sociales. El clérigo se declaró inocente, informaron medios locales.
Azon.uz, proyecto religioso con gran presencia en medios digitales, alcanzó 1,2 millones de suscriptores en YouTube antes de que Tursunov lo cerrara en 2023 debido a amenazas de sanciones legales. Posteriormente se trasladó a Turquía, donde fue detenido y extraditado a Uzbekistán en mayo.
En abril, a través de su canal de Telegram, expresó apoyo a un fallo religioso emitido por la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes, con sede en Catar, que instaba a un “yihad contra Israel por la sangre derramada en Gaza”. “Pido a nuestro gobierno que escuche estos llamados. Somos musulmanes, incluidos nuestros líderes, y debemos seguir la fatwa emitida para los musulmanes”, declaró Tursunov.
La resolución citada “ordena a los gobiernos musulmanes respaldar a Hamás en el plano militar, económico y político y aislar a Israel por tierra, aire y mar”, según informó la Fundación para la Defensa de las Democracias, con sede en Washington.
Uzbekistán, país sin litoral con cerca de 38 millones de habitantes y mayoría musulmana en Asia Central, mantiene relaciones diplomáticas con Israel desde poco después de la disolución de la Unión Soviética. El expresidente Islam Karimov, que gobernó entre 1991 y 2016, recibió acusaciones de represión contra musulmanes bajo el pretexto de combatir el fundamentalismo religioso y el terrorismo. Su sucesor, Shavkat Mirziyoyev, redujo inicialmente las restricciones religiosas, pero en los últimos años estableció nuevas limitaciones, de acuerdo con Human Rights Watch.