Cuatro fuentes sitúan a Delcy Rodríguez en Rusia tras el operativo de EE UU que, según Trump, capturó a Maduro. Ella exigió pruebas de vida.
Anuncio de Trump y ubicación de Delcy y Jorge Rodríguez en la crisis venezolana
Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, se encuentra en Rusia, según cuatro fuentes que siguen sus movimientos, después del anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la captura de Nicolás Maduro. El mensaje se produjo tras una operación militar contra territorio venezolano ejecutada en la madrugada del sábado 3 de enero. La información sobre la ubicación de Rodríguez apareció pocas horas después del ataque y recibió confirmación por parte de las mismas cuatro fuentes.
Las mismas fuentes señalaron que Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la vicepresidenta, permanece en Caracas. En paralelo, Delcy Rodríguez difundió a primera hora un mensaje de audio por la televisión estatal en el que exigió pruebas de vida de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Jorge Rodríguez no realizó apariciones públicas desde el ataque, dato que circuló junto con la confirmación sobre el paradero de la vicepresidenta.
Trump comunicó en su red social que Estados Unidos llevó a cabo un ataque a gran escala en Venezuela y aseguró que Maduro y Flores fueron capturados y trasladados fuera del país. El mandatario describió la acción como la intervención más directa de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989. El Gobierno venezolano confirmó que el ataque dejó víctimas, aunque no precisó cifras en los comunicados iniciales difundidos por sus voceros.
De acuerdo con el relato oficial difundido tras la operación, el asalto incluyó la participación de unidades de operaciones especiales. Funcionarios citados por un medio televisivo nacional indicaron que la Fuerza Delta del Ejército de Estados Unidos integró el grupo que efectuó la captura de Maduro. El propio Trump afirmó que la acción se ejecutó en conjunción con organismos de aplicación de la ley de su país.

Hechos clave confirmados por fuentes y autoridades
- Hora aproximada: explosiones y sobrevuelo a baja altura alrededor de las 2.00 (06.00 GMT).
- Escenarios focales: daños en La Carlota y detonaciones cerca del fuerte Tiuna, con reportes en Miranda, Aragua y La Guaira.
- Operativo: participación de unidades de operaciones especiales y referencia a la Fuerza Delta del Ejército de Estados Unidos.
- Balance oficial preliminar: víctimas confirmadas por el Gobierno venezolano, sin cifras divulgadas.
- Exigencia de pruebas de vida de Maduro y Cilia Flores por parte de Delcy Rodríguez.
Detalles del asalto y reportes de explosiones en Caracas y estados centrales
En Caracas y en otras localidades del centro-norte del país se registraron explosiones y vuelos de aeronaves a baja altura alrededor de las 2.00 de la madrugada (06.00 GMT). Imágenes divulgadas por medios estatales mostraron daños en el aeropuerto militar de La Carlota, y reportes locales señalaron detonaciones en las cercanías del fuerte Tiuna, en la capital. Autoridades venezolanas mencionaron ataques en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira en comunicados posteriores.
Registros de la madrugada en Caracas exhibieron columnas de humo en distintos puntos y descargas lumínicas en el cielo, además de vehículos militares y autobuses dañados dentro de áreas bajo control castrense. Los reportes situaron la duración de las explosiones y del sobrevuelo de aeronaves en torno a noventa minutos. La emisora estatal difundió secuencias del aeropuerto militar de La Carlota, un tanque destruido y accesos parcialmente bloqueados en zonas específicas.
Durante la mañana, el tránsito en la capital venezolana se mantuvo limitado en diversas áreas, con despliegues de fuerzas de seguridad en arterias principales y presencia de grupos afines al oficialismo en espacios públicos. Testimonios recogidos en barrios del este de Caracas describieron detonaciones y luces en el cielo durante el lapso en que se ejecutó la operación militar, conforme a relatos difundidos por medios locales y estatales.

En comunicaciones oficiales posteriores a los ataques, autoridades venezolanas señalaron que los hechos dejaron muertos entre civiles y militares, sin aportar una cifra. Las instituciones divulgaron la información en mensajes sucesivos y prometieron actualizaciones cuando avanzara la verificación de daños y se consolidaran los registros de víctimas derivados del asalto nocturno.
Marco legal en EE UU y seguimiento de la cadena de mando en Caracas
El anuncio de Trump incluyó referencias a causas penales abiertas en Estados Unidos. El mandatario recordó las acusaciones federales presentadas en 2020 por narcoterrorismo y otros delitos. Tras la operación, la fiscal general estadounidense afirmó en un mensaje público que Maduro y Cilia Flores enfrentarán la justicia en territorio estadounidense. En la misma comunicación, el Gobierno norteamericano indicó que ofrecería detalles adicionales en una comparecencia prevista para esa jornada.
La Casa Blanca programó una declaración oficial posterior con el fin de precisar el marco legal invocado para la intervención y los pasos judiciales siguientes. El anuncio se produciría en la misma jornada y quedaría centrado en detallar las bases normativas citadas por la administración y los procedimientos que corresponderían en Estados Unidos tras el traslado fuera del país del mandatario venezolano, según lo difundido por el propio Gobierno.
En el seguimiento a la cadena de mando, tres fuentes con conocimiento del paradero de Jorge Rodríguez lo situaron en Caracas, sin apariciones públicas desde los hechos. Ese dato circuló en paralelo a la confirmación sobre la ubicación de la vicepresidenta en Rusia, información atribuida a cuatro fuentes que monitorean sus desplazamientos. En su audio transmitido por la señal estatal, Delcy Rodríguez afirmó desconocer el paradero de Maduro y de su esposa y exigió pruebas de vida a Estados Unidos.
Desde el ámbito económico, dos fuentes con conocimiento de las operaciones de la estatal Petróleos de Venezuela informaron de manera preliminar que la producción y el refinado continuaban en niveles normales y que las instalaciones más relevantes no mostraban afectaciones mayores asociadas a la acción militar. Los reportes agregaron que la evaluación de daños seguía en curso.
Reacciones oficiales e internacionales y situación en calles de Caracas en la crisis

En el plano interno, el Ministerio de la Defensa y altos cargos del Ejecutivo calificaron la acción como una agresión extranjera y convocaron a movilización. El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino, difundió un mensaje en video en el que rechazó la intervención y aseguró que las instituciones permanecían en funciones. La comunicación oficial insistió en la continuidad operativa del Estado frente a lo que describió como una incursión externa.
Por su parte, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció con casco y chaleco antibalas en una zona de Caracas e instó a la ciudadanía a no colaborar con lo que definió como “enemigo terrorista”. El funcionario se presentó en terreno durante las primeras horas posteriores al ataque y reforzó el llamado gubernamental a mantener cohesión institucional y social frente al escenario descrito por el Ejecutivo.
La vicepresidenta, además de su función principal, ocupa la cartera de Hidrocarburos. La dirigente, de 56 años, representó a Caracas en foros energéticos y mantiene interlocución constante con Moscú, aliado político y económico de largo plazo del Gobierno venezolano. La información sobre su presencia en Rusia se conoció pocas horas después del ataque y fue confirmada por cuatro fuentes dedicadas a rastrear sus desplazamientos oficiales.
La reacción internacional fue inmediata. Aliados de Caracas como Rusia, Cuba e Irán condenaron la operación estadounidense y la calificaron como violación de la soberanía venezolana. Entre los gobiernos de la región, Argentina expresó respaldo al cambio de situación, México rechazó la intervención y Brasil afirmó que Washington cruzó una línea inaceptable. Países europeos manifestaron preocupación y pidieron observar el derecho internacional, mientras el Reino Unido negó participación y Rusia demandó aclaraciones sobre la captura.
