Un legislador judío del Parlamento de Australia recitó el Kaddish del duelo durante una intervención el lunes. El acto buscó rendir homenaje a las víctimas de la masacre de Jánuca en la playa de Bondi y marcar un momento solemne dentro de la sesión parlamentaria.
La alocución estuvo a cargo de Mark Dreyfus, parlamentario judío y exfiscal general. Ocurrió más de un mes después de que dos hombres armados, impulsados por lo que las autoridades definieron como “ideología del Estado Islámico”, atacaran una celebración en Sídney, asesinaran a 15 personas e hirieran a decenas.
La mayoría de las personas asesinadas eran judías. Durante su discurso, Dreyfus leyó en voz alta cada uno de sus nombres. La lectura buscó otorgar reconocimiento individual a las víctimas y reforzar el carácter conmemorativo del homenaje parlamentario.
El legislador habló con una kipá puesta y destacó los “actos de extraordinario coraje” de transeúntes y servicios de emergencia. Citó a Ahmed al-Ahmed, musulmán herido de bala al desarmar a uno de los atacantes, quien luego recibió un respaldo amplio desde la comunidad judía.
Ante la Cámara de Representantes de Australia, Dreyfus afirmó que la “respuesta no puede limitarse al duelo”. Instó a los legisladores a actuar para “hacer cumplir nuestras leyes contra el odio”, y vinculó el recuerdo de las víctimas con la necesidad de medidas legislativas concretas.

Luego pidió a todos los presentes que se pusieran de pie para el Kaddish del duelo, oración recitada en las comunidades judías en memoria de los muertos. El gesto transformó el recinto parlamentario en un espacio de recogimiento colectivo y recuerdo compartido.
“No hace falta ser judío para sentir esto en el pecho; un ataque como este nos duele a todos”, dijo Dreyfus. Definió la oración como “una plegaria sobre la vida, la dignidad y la esperanza de paz en momentos de profunda pérdida”.
La recitación pública recordó la decisión del Pittsburgh Post-Gazette de publicar el texto hebreo de la oración en su portada tras el asesinato de 11 judíos en su sinagoga en 2018, un antecedente que también convirtió el duelo en un acto público de memoria.
A última hora del martes, el parlamento australiano aprobó proyectos contra el discurso de odio y de reforma de las armas surgidos tras el ataque. La reforma de armas incorporó controles de licencias y un programa nacional de recompra, mientras la ley de odio prohibió grupos extremistas.
El apartado sobre discurso de odio obtuvo respaldo de legisladores liberales, pese a objeciones iniciales sobre libertad de expresión, tras debilitarse el texto original. “Los terroristas en la playa de Bondi tenían odio en sus corazones y armas en sus manos”, escribió Anthony Albanese en X.
“Hoy aprobamos nuevas leyes que abordan ambas cosas. Combatir el antisemitismo y endurecer las medidas contra las armas”, agregó el primer ministro.
Las leyes coincidieron con otro episodio estremecedor. A última hora del lunes, cinco adolescentes judíos en Melbourne fueron perseguidos durante varios minutos por un automóvil. Sus ocupantes gritaban “Heil Hitler” y realizaban saludos nazis durante el acoso.
Los jóvenes, de 15 y 16 años, resultaban fácilmente identificables como judíos ortodoxos. Regresaban a casa desde la escuela secundaria Adass. El hecho ocurrió cerca de la sinagoga Adass Israel, atacada con bombas incendiarias en diciembre de 2024.
No hubo arrestos inmediatos. “El incidente de odio antisemita de anoche en St Kilda, dirigido contra jóvenes judíos, no tiene lugar en nuestro país”, declaró Albanese según The Australian, y calificó el episodio como repugnante y cobarde.
