El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ordenó el envío de aviones de guerra adicionales para fortalecer los activos navales del Pentágono en Medio Oriente, según informó el martes un comunicado oficial.
El documento identificó algunos de los aviones desplegados, aunque fuentes estadounidenses que hablaron con Reuters bajo anonimato aseguraron que al menos cuatro bombarderos B-2 fueron trasladados a una base militar estadounidense-británica en la isla de Diego García, ubicada en el Océano Índico y con capacidad para alcanzar Yemen o Irán.
El grupo de ataque del portaaviones Carl Vinson fue enviado a la región tras completar maniobras en el Indo-Pacífico, según reveló Bloomberg.
La permanencia del grupo de ataque del portaaviones Harry S. Truman en la zona fue extendida, anunció el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
Ambos portaaviones desempeñarán un papel clave en la estabilidad regional, la disuasión de agresiones y la protección del comercio en la zona, afirmó Parnell.
El despliegue militar ocurre en el contexto de los ataques estadounidenses contra objetivos hutíes en Yemen, luego de que Washington iniciara una operación contra los rebeldes apoyados por Irán el mes pasado.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, advirtió que los hutíes serán “completamente aniquilados” y señaló que la asistencia iraní solo retrasará su destrucción, sin impedirla.
En declaraciones posteriores, Trump aseguró que los hutíes buscan la paz debido a la efectividad de los ataques estadounidenses, aunque insistió en que las ofensivas continuarán durante un período prolongado.
El comunicado del Pentágono coincide con el aumento de tensiones con Irán, después de que Trump advirtiera el domingo que “si no llegan a un acuerdo, habrá bombardeos, y serán bombardeos como nunca antes han visto”.
En respuesta, el diario iraní estatal Tehran Times publicó en X que los misiles de Irán “están cargados en lanzadores en todas las ciudades de misiles subterráneas y listos para ser lanzados”.
Trump endureció su postura contra Irán al amenazar con la imposición de aranceles secundarios si Teherán no llega a un acuerdo sobre su programa nuclear.
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, respondió el lunes con una advertencia a Trump, asegurando que cualquier ataque contra Irán recibiría un “fuerte golpe”.