El jefe del Mando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, afirmó que las fuerzas estadounidenses mantienen su ofensiva contra la infraestructura militar iraní que, según Washington, amenaza la libre circulación del comercio en el estrecho de Ormuz.
Cooper sostuvo que uno de los ataques más recientes estuvo dirigido contra una instalación subterránea ubicada en la costa iraní, que, de acuerdo con su versión, era utilizada por el régimen de Teherán para almacenar armamento destinado a operaciones contra la navegación internacional.
“Por ejemplo, a principios de esta semana, lanzamos varias bombas de 5.000 libras sobre una instalación subterránea situada a lo largo de la costa iraní. El régimen iraní utilizaba esa instalación subterránea fortificada para almacenar discretamente misiles de crucero antibuque, lanzamisiles móviles y otros equipos que representaban un grave riesgo para la navegación internacional”, afirma en un vídeo de actualización.
El almirante dijo que el bombardeo destruyó la instalación y también sistemas vinculados al seguimiento de embarcaciones y al apoyo operativo de misiles.
“eliminamos la instalación y también destruimos centros de apoyo de inteligencia y repetidores de radar de misiles que se utilizaban para vigilar los movimientos de los buques”, dice Cooper.
Según el jefe del Mando Central, la operación redujo la capacidad de Irán para amenazar el tránsito marítimo en una de las rutas comerciales más sensibles del mundo y anticipó que Estados Unidos mantendrá este tipo de ataques.
“Como resultado, la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores se ha visto mermada, y no dejaremos de perseguir estos objetivos”, añade.
