Teherán y Washington ven progreso en Suiza, con ronda próxima y mesa técnica en Viena, mientras crece el despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.
Omán media el diálogo en Ginebra y fija un nuevo calendario de contactos
Tras el cierre de la jornada en Suiza, el ministro de Exteriores omaní, Sayyid Badr Albusaidi, afirmó en X que las partes planean reanudar las negociaciones pronto, después de consultas en sus capitales. También señaló que quedaron previstas discusiones a nivel técnico la próxima semana en Viena, en el organismo nuclear de la ONU. En su balance, dijo que el día terminó tras un avance significativo entre Estados Unidos e Irán.
En declaraciones a la televisión estatal, Abbas Araghchi sostuvo que las conversaciones avanzaron muy bien y que el diálogo entró con seriedad en los elementos de un acuerdo, tanto en el ámbito nuclear como en el de las sanciones. Además, indicó que la próxima ronda ocurrirá quizás en menos de una semana. Según su versión, el lunes arrancarán en Viena conversaciones técnicas en el organismo nuclear de la ONU, ligadas al componente técnico del entendimiento.
El formato incluyó una sesión por la mañana y otra por la tarde en Ginebra, con intercambios directos e indirectos, según Axios. Albusaidi describió el encuentro como una negociación seria entre Washington y Teherán. Araghchi afirmó que hubo acuerdos en algunos asuntos y diferencias en otros, y que los iraníes expusieron con claridad su demanda de alivio de sanciones. Por parte estadounidense no hubo comentarios inmediatos sobre el resultado oficial del día.

Una fuente citada por Axios describió el cierre como positivo, aunque el medio había informado antes que Steve Witkoff y Jared Kushner quedaron decepcionados tras la sesión matutina. Ese giro contrastó con informes previos sobre decepción estadounidense y con comentarios anónimos en medios hebreos atribuidos a altos funcionarios israelíes, que hablaron de una brecha cada vez más insalvable y de mayor probabilidad de un ataque. The Wall Street Journal ofreció una lectura menos favorable.
Señales y compromisos que dejó la ronda del jueves en Suiza
- Albusaidi dijo que el día terminó tras un avance significativo y que las partes consultarán en sus capitales antes de retomar.
- Araghchi afirmó que el diálogo abordó elementos del acuerdo en lo nuclear y en sanciones, con una nueva ronda en menos de una semana.
- Quedaron previstas discusiones técnicas en Viena la próxima semana en el organismo nuclear de la ONU.
- Axios citó una evaluación final “positiva”, tras reportar antes decepción por las posiciones iraníes en la sesión matutina.
- The Wall Street Journal sostuvo que las partes siguen muy alejadas en cuestiones clave.
Propuestas sobre enriquecimiento, plazos y sanciones muestran diferencias
En los detalles, los reportes expusieron posiciones distintas sobre el alcance y la duración del acuerdo. Según el Canal 12 de Israel, Irán ofreció limitar el enriquecimiento de uranio a necesidades médicas. Ese planteamiento incluyó un cese de actividad nuclear por un número de años limitado y no especificado, seguido por una reanudación posterior bajo un marco regional regulado. La causa exacta de las discrepancias no quedó clara de inmediato en los relatos disponibles.

En contraste, el mismo reporte señaló que Estados Unidos exigiría un acuerdo sin límite temporal. Washington estaría dispuesto a permitir un enriquecimiento de bajo nivel en un reactor de investigación de Teherán, pero insistiría en el desmantelamiento total de todas las demás instalaciones nucleares de Irán. Además, pediría el traslado de todo el uranio enriquecido fuera del país. Esa descripción coincidió en gran medida con lo atribuido por el texto a The Wall Street Journal.
Durante la pausa entre sesiones, el portavoz iraní Esmaeil Baqaei dijo a la televisión estatal que ambas delegaciones necesitaban consultas con sus respectivas capitales. En ese mismo tramo, un funcionario iraní declaró a Al Jazeera que Teherán rechazó el desmantelamiento total del programa nuclear y el envío al exterior de todo el uranio enriquecido. Ese funcionario sostuvo que la propuesta iraní en Ginebra es políticamente seria, técnicamente creativa e incluye lo necesario para alcanzar un acuerdo inmediato.
Araghchi describió el intercambio como uno de los más serios que Irán tuvo con Estados Unidos y admitió diferencias en algunos asuntos. A la vez, Irán negó buscar un arma nuclear, aunque el texto afirma que enriqueció uranio muy por encima de lo requerido para uso civil y que obstaculizó inspecciones. Teherán resistió de forma pública la exigencia de detener por completo el enriquecimiento y dijo que solo discutirá su programa nuclear y el alivio de sanciones a cambio.
Misiles, aliados regionales y presión pública elevan el costo del desacuerdo
Además del núcleo nuclear, el texto señala que Estados Unidos presionó para que el diálogo también aborde el programa de misiles balísticos de Irán y su apoyo a aliados terroristas regionales. Teherán, en cambio, sostuvo que no discutirá nada distinto de su programa nuclear y el alivio de sanciones. Antes de las conversaciones del jueves, un alto funcionario iraní dijo a Reuters que podría surgir un marco si Washington separa cuestiones nucleares y no nucleares, aunque las brechas restantes aún requieren reducción.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el miércoles que la negativa de Irán a discutir su programa de misiles balísticos es un gran problema que deberá abordarse con el tiempo. En su argumento, esos misiles se diseñaron únicamente para atacar a Estados Unidos y suponen una amenaza para la estabilidad regional. En paralelo, Trump repitió amenazas de acción si no hay un acuerdo, y el texto ubica esa presión en medio de temores de una conflagración en Oriente Medio.
La programación de una ronda futura sugiere, según el texto, que se avanzó lo suficiente como para que Estados Unidos se abstenga de ataques militares largamente amenazados. Sin embargo, el antecedente de junio de 2025 pesa sobre la expectativa: mediadores omaníes habían fijado una ronda que no ocurrió cuando Jerusalén, con la bendición estadounidense, lanzó una campaña dirigida contra los programas nuclear y de misiles de Irán. Esa memoria alimenta lecturas encontradas sobre la viabilidad real del proceso actual.
El texto también recuerda que las conversaciones del jueves fueron la tercera ronda de las últimas semanas y que los negociadores se reunieron inicialmente durante unas tres horas, con una pausa antes de retomar por la tarde. Según Axios, durante la primera sesión los iraníes presentaron su borrador de propuesta. En ese marco, Albusaidi medió contactos con enviados estadounidenses y con Araghchi, y varios informes mencionaron la presencia de Rafael Grossi, jefe del organismo de control nuclear de la ONU.
Despliegue militar, cazas en Israel y portaaviones acompañan las conversaciones
Mientras el diálogo avanzó en Ginebra, el texto afirma que Estados Unidos continuó el envío de aviones de guerra a Oriente Medio, en su mayor acumulación desde la víspera de la invasión de Irak de 2003, aunque sin cantidades significativas de tropas terrestres. En semanas recientes, decenas de cazas, incluidos F-35, F-22, F-15 y F-16, fueron vistos rumbo a la región por la Military Air Tracking Alliance, un grupo de analistas de fuentes abiertas que revisa actividad aérea militar y gubernamental.

Según analistas que monitorean datos de seguimiento de vuelos de fuentes abiertas, seis aviones cisterna tenían previsto dirigirse el jueves al Aeropuerto Ben Gurion de Israel. El texto reporta que cinco KC-46 despegarían desde el Aeropuerto Internacional de Portsmouth, en New Hampshire, y que un sexto cisterna saldría desde la Base de la Fuerza Aérea Seymour Johnson, en Carolina del Norte, con llegada esperada a Ben Gurion. Esta semana también se observaron aviones cisterna y de carga en ese aeropuerto.
El texto añade que 11 cazas furtivos F-22, junto con apoyo logístico y tripulaciones aéreas, aterrizaron en la base aérea de Ovda, en el sur de Israel. El despliegue operativo de cazas estadounidenses en bases israelíes, en vez de actividades de entrenamiento conjunto con la IAF, aparece descrito como extremadamente raro. Imágenes difundidas por la firma china MizarVison confirmaron visualmente los F-22 y lo que parecía un sistema de defensa antiaérea, identificado por MizarVision como un modelo Patriot.
Otros 12 F-22 llegaron el miércoles a la base Royal Air Force Lakenheath en Inglaterra, y el texto prevé que se dirijan luego a Israel, junto con otro avión con un problema técnico, hasta elevar el total eventual a 24. Además, el USS Gerald R. Ford partió de la isla griega de Creta rumbo a Oriente Medio, mientras el USS Abraham Lincoln ya está en la región. El texto recuerda ataques de junio de 2025 contra sitios nucleares iraníes y la prohibición posterior de inspecciones.
