Estados Unidos se declaró dispuesto a reunirse con Irán esta semana, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que cualquier conversación debe incluir sus programas de misiles y nuclear, el apoyo a grupos terroristas en la región y el trato del Gobierno iraní a su población.
Rubio ratificó que Irán rechazó el plan de Washington de sostener conversaciones nucleares el viernes en Estambul. “Pensábamos que teníamos un foro establecido que había sido acordado en Turquía y que fue organizado por varios socios que querían asistir y formar parte de él. Ayer vi informes contradictorios del lado iraní diciendo que no habían aceptado eso, así que todavía se está trabajando en ello”, dijo a periodistas en un acto en Washington.
De acuerdo con reportes, las partes ahora proyectan trasladar las conversaciones nucleares a Omán. Rubio sostuvo que “Al final del día, Estados Unidos está preparado para dialogar, y siempre ha estado preparado para dialogar con Irán”, y señaló que, para lograr resultados, el temario debe abarcar varios ámbitos.
“Para que las conversaciones realmente conduzcan a algo significativo, tendrán que incluir ciertas cosas, y eso incluye el alcance de sus misiles balísticos”, afirmó. “Eso incluye su patrocinio de organizaciones terroristas en toda la región. Eso incluye el programa nuclear. Y eso incluye el trato a su propio pueblo”, añadió al describir los puntos que Washington exige tratar.
Irán, según Rubio, solo mostró disposición a abordar su programa nuclear, aunque no bajo las condiciones planteadas por Estados Unidos, que pide que la República Islámica acepte no enriquecer uranio en su territorio y que saque del país todas sus reservas ya enriquecidas.
“El problema fundamental al que se enfrenta Irán es que aquello de lo que la gente se queja en las calles, este régimen no puede abordarlo… porque es económico”, dijo Rubio. “Una de las razones por las que el régimen iraní no puede proporcionar al pueblo de Irán la calidad de vida que merece es porque están gastando todo su dinero y recursos… patrocinando el terrorismo”.
Pese a esas diferencias, Rubio reiteró la disposición de Washington a hablar. “El presidente Trump está dispuesto a hablar, reunirse y comprometerse con cualquier persona en el mundo. No consideramos las reuniones como una concesión [o]… una legitimación”, sostuvo, al defender que el contacto no equivale a otorgar reconocimiento.
“Si los iraníes quieren reunirse, estamos listos. Han expresado interés en reunirse y hablar. Si cambian de opinión, también estamos bien con eso… No estoy seguro de que se pueda llegar a un acuerdo con estos tipos, pero vamos a intentar averiguarlo”, concluyó.
