Estados Unidos está presionando para superar el contacto indirecto con Irán y abrir una línea directa con un alto responsable de la toma de decisiones en Teherán, según informó Channel 12 con base en fuentes vinculadas a la actual mediación.
De acuerdo con esas fuentes, Washington dejó claro que no quiere negociar a través del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, a quien considera sin poder real. Una de las fuentes lo definió como “una máquina de fax que solo transmite mensajes”.
En su lugar, Estados Unidos busca involucrar al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, estrechamente alineado con el recién nombrado líder supremo Mojtaba Jamenei. Las mismas fuentes lo señalan como una de las figuras más influyentes de Irán tras el asesinato de Ali Larijani.
Una fuente implicada en las conversaciones sostuvo que los mediadores —Egipto, Turquía y Pakistán— detectaron una “mayor disposición” tanto de Teherán como de Washington para avanzar.
“Los iraníes se mostraron abiertos a ello, y los estadounidenses también querían avanzar debido a los mercados y a los precios del petróleo”, afirmó la fuente.
La declaración alude a que Irán ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo.