Funcionarios libaneses citados por el diario árabe Asharq al-Awsat, con sede en el Reino Unido, afirman que Hezbolá recibió una “advertencia de última oportunidad” transmitida por Egipto, Qatar y Turquía, que exige la entrega de su arsenal al gobierno del Líbano.
Las mismas fuentes señalan que esos países avisaron a Hezbolá que el rechazo al desarme provocaría un aislamiento político y económico del Líbano. También alertaron sobre el riesgo de una guerra con Israel y un aumento del sentimiento anti-Hezbolá dentro del país.
Beirut afrontó una intensa presión de Estados Unidos para desarmar a Hezbolá al sur del río Litani, situado a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel, con plazo hasta finales de 2025. Hezbolá rechazó ceder sus armas y sostuvo que el plan responde a “intereses extranjeros”.
