El Mando Central de Estados Unidos confirma que los ataques con misiles y drones de Irán provocaron daños en instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio, pero sostiene que no hubo tropas heridas.
En su primera declaración sobre los ataques conjuntos con Israel, CENTCOM afirma: “Las fuerzas estadounidenses y asociadas comenzaron a atacar objetivos a la 1:15 a. m., hora del Este, para desmantelar el aparato de seguridad del régimen iraní, priorizando ubicaciones que suponían una amenaza inminente”.
El comunicado indica que los objetivos incluyeron “instalaciones de mando y control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa antiaérea iraníes, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares”.
Según CENTCOM, “las primeras horas de la operación incluyeron municiones de precisión lanzadas desde aire, tierra y mar. Además, la Task Force Scorpion Strike de CENTCOM empleó por primera vez en combate drones de ataque unidireccional de bajo costo”.
El comandante de CENTCOM, el almirante Brad Cooper, dice que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “ordenó una acción audaz, y nuestros valientes Soldados, Marineros, Aviadores, Infantes de Marina, Guardianes y Guardacostas están respondiendo al llamado”.
Después de la oleada inicial de ataques aéreos realizados por Estados Unidos e Israel, CENTCOM afirma que “se defendió con éxito contra cientos de ataques iraníes con misiles y drones”.
Asimismo, añade: “No se han reportado bajas estadounidenses ni lesiones relacionadas con el combate. Los daños a las instalaciones estadounidenses fueron mínimos y no han afectado las operaciones”.
