Barak Ravid, de Channel 12, aportó contexto sobre el anuncio de Donald Trump acerca de las conversaciones en curso con Irán para poner fin a la guerra y sobre la suspensión de su ultimátum de bombardear instalaciones energéticas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz.
Según Ravid, Egipto, Pakistán y Turquía trabajaron contrarreloj para ganar tiempo antes de que ese ultimátum expirara hoy.
El periodista señaló que ayer los ministros de Asuntos Exteriores de esos tres países hablaron con el canciller iraní, Abbas Araghchi, y, por separado, con Steve Witkoff, enviado de Trump. De acuerdo con esa versión, en esos contactos se discutió una salida para la situación en el estrecho de Ormuz y también el fin de la guerra.
Ravid sostuvo que Trump aceptó aplazar cinco días su ultimátum, aunque eso no significa que ya exista un acuerdo.

En paralelo, la agencia iraní Fars, citando a una fuente, aseguró que no hay comunicaciones directas ni indirectas con Estados Unidos, pese a la reciente declaración del presidente estadounidense Donald Trump sobre conversaciones “productivas” con Teherán.
El medio semioficial, también en base a una fuente bien informada, afirmó que la decisión de Trump de dar marcha atrás no devolverá al estrecho de Ormuz a la situación previa a la guerra. Según esa versión, Irán ha cortado el acceso a esa vía marítima, por la que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Fars, considerado un portavoz del régimen, añadió que Trump desistió de atacar las centrales eléctricas iraníes después de que Teherán advirtiera que, en respuesta, atacaría centrales eléctricas en toda Asia Occidental, una amenaza que fue considerada creíble. Según esa fuente, también pesaron las preocupaciones económicas.
La misma fuente sostuvo que mediadores se pusieron en contacto con Irán para proponer conversaciones, pero que Teherán las rechazó de manera reiterada y dejó claro que continuaría con su defensa “hasta lograr la disuasión”.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado que su administración mantuvo conversaciones que describió como productivas con Irán sobre una “resolución completa y total” de las hostilidades en Oriente Medio, y dijo que por ese motivo aplazó su amenaza de bombardear instalaciones energéticas iraníes si Teherán no garantizaba el paso seguro de los buques por el estrecho de Ormuz antes del lunes por la noche.

En una publicación escrita en mayúsculas en Truth Social, Trump aseguró que Washington y Teherán sostuvieron durante los últimos dos días contactos “muy buenos y productivos”.
“Me complace informar de que los Estados Unidos de América e Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Medio”, escribió.
Trump añadió que, a partir del “tenor y el tono” de esas conversaciones, ordenó aplazar durante cinco días cualquier operación militar contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní.
“Basándome en el tenor y el tono de estas conversaciones en profundidad, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un periodo de cinco días, siempre que las reuniones y debates en curso tengan éxito”, añadió Trump.
