El ataque perpetrado hoy por Israel contra el yacimiento de gas de South Pars, en Irán —el mayor del mundo—, estuvo totalmente coordinado con Estados Unidos, según informa Channel 12, y pretendía ser un mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, de que está perdiendo la paciencia con Irán por sus amenazas a la navegación en el estrecho de Ormuz.
Según el informe, se amenazó con nuevos ataques contra instalaciones energéticas iraníes.
“Israel prestó asistencia operativa para transmitir un mensaje estadounidense”, declaró un alto funcionario israelí a Channel 12. “O bien se abre el estrecho de Ormuz y los iraníes retiran las minas, o se destruirá toda la instalación [de gas natural], al igual que otras instalaciones energéticas”.
