La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán está bloqueando rutas clave para la entrega de ayuda humanitaria y retrasa envíos que salvan vidas para casi medio millón de niños fuera de la región, según advirtió Save the Children.
La organización afirmó que la guerra alteró corredores aéreos, marítimos y terrestres estratégicos, con efectos en cadena sobre el sistema global de suministros. Desde el inicio de los ataques estadounidense-israelíes contra el régimen iraní el 28 de febrero, Teherán respondió con ataques en Oriente Medio y amenazas que casi paralizaron el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde suele circular una quinta parte del petróleo mundial.
Save the Children señaló que las entregas de ayuda sufrieron fuertes impactos y que los costos de envío subieron hasta 50% en algunos casos, debido al desvío de cargamentos. Como consecuencia, asistencia destinada a por lo menos 410.000 niños y sus familias en Sudán, Afganistán y Yemen quedó retenida en Oriente Medio.
“la guerra en escalada está teniendo graves efectos dominó para los niños mucho más allá de la región”, dijo en un comunicado Willem Zuidema, responsable de cadenas de suministro globales de la ONG.
Uno de los envíos afectados contiene suministros médicos con destino a Sudán y permanece detenido en Dubái por el cierre del estrecho de Ormuz, informó la organización. La interrupción pone en riesgo de quedarse sin medicamentos esenciales a más de 90 centros de atención primaria de salud en distintas zonas del país.
Ese cargamento incluye antibióticos, antimaláricos, tratamientos antiparasitarios y medicinas para el dolor y la fiebre, con los que se prevé atender a más de 400.000 niños en Sudán.
La ONG indicó que evalúa rutas alternativas para hacer llegar la ayuda a ese país, entre ellas una vía terrestre a través de Arabia Saudita hasta Yeda y luego un trayecto marítimo hasta Port Sudan. Esa opción, advirtió, “podría añadir $1.000–$2.000 por contenedor en costos”.
Save the Children también reportó demoras en suministros críticos de nutrición destinados a 5.000 niños y 1.400 mujeres embarazadas y lactantes en Afganistán.
En Yemen, otro cargamento con medicamentos, entre ellos antibióticos, para cerca de 5.000 niños sigue atascado en Dubái.
Zuidema pidió a todas las partes involucradas en la guerra “facilitar el paso seguro de la asistencia humanitaria a los niños”.
