El fundador de Blackwater, Erik Prince, envió una fuerza de seguridad privada con entrenamiento israelí para operar drones y apoyar al ejército de la República Democrática del Congo en la protección de la ciudad estratégica de Uvira ante rebeldes respaldados por Ruanda, según indicaron cuatro personas al tanto de la misión.
En diciembre, los rebeldes del AFC/M23 ocuparon de forma breve esta ciudad fronteriza con Burundi, lo que supuso un golpe severo para las negociaciones de paz en curso, respaldadas por Estados Unidos y Qatar. Luego se retiraron tras la amenaza de Washington de tomar represalias.
Prince, aliado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y fundador de la ya desaparecida empresa de seguridad privada Blackwater, recibió un encargo del gobierno en Kinshasa para contribuir a reforzar la seguridad y mejorar la recaudación fiscal vinculada a las amplias reservas minerales del Congo.
No obstante, la operación destinada a ayudar a fuerzas de élite a recuperar Uvira de manos del AFC/M23 representa la primera intervención conocida de las fuerzas de seguridad privadas de Prince en el frente en el Congo, lo que amplía su participación en un conflicto que se prolonga desde hace décadas.
Un portavoz de Prince declinó hacer comentarios. La presidencia congoleña y un portavoz local del ejército no respondieron a las consultas planteadas sobre estos hechos.
Según una quinta fuente informada de la operación, los contratistas de Prince actuaron en coordinación con asesores israelíes que participaron en el entrenamiento de dos batallones de fuerzas especiales congoleñas, con instrucción para operaciones diurnas y nocturnas.
“Su [el de los israelíes] mandato es únicamente el entrenamiento”, afirmó uno de ellos, sin ofrecer más detalles sobre las razones por las que los israelíes se incorporaron a la operación.
La embajada de Israel en la capital angoleña de Luanda, que cubre el Congo, y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel no respondieron a las solicitudes de comentarios.
