El embajador de Estados Unidos en Bruselas restó importancia a una controversia diplomática tras ser convocado por el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, a raíz de críticas contra procedimientos judiciales que, según afirmó, resultaban “antisemitas” en el país.
El enviado estadounidense Bill White irritó al gobierno belga al pedir en X que las autoridades pusieran fin al “ridículo y antisemita procesamiento” de tres mohels, hombres que practican circuncisiones conforme a la ley judía.
Esa declaración motivó una reprimenda inmediata del ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot, y desembocó en la convocatoria de White para mantener conversaciones sobre el asunto.
“Cualquier insinuación de que Bélgica es antisemita es falsa, ofensiva e inaceptable”, dijo Prevot.
El Ministerio de Asuntos Exteriores belga indicó que, durante una reunión, a White, un firme aliado del presidente estadounidense Donald Trump, se le recordó los “límites de las funciones de un embajador acreditado ante un país”.
“Cualquier injerencia en los asuntos internos de Bélgica constituye una violación de estas normas diplomáticas esenciales”, señaló.
En declaraciones a AFP, White trató de rebajar el alcance de la controversia y presentó su postura como una advertencia centrada en un caso concreto, sin extenderla al conjunto del país.
“Sé que Bélgica no es antisemita, pero la inacción en este caso particular podría tener una apariencia antisemita”, dice.
También sostuvo que transmitió a altos responsables belgas, incluido Prevot, que la relación bilateral se mantiene pese a las diferencias, y que ambos pueden discrepar sin romper el vínculo.
Afirma que había dicho a altos funcionarios belgas, incluido Prevot, que “somos amigos para siempre, y podemos tener desacuerdos”.
El caso al que aludió White se relaciona con una investigación abierta el año pasado en la ciudad de Amberes sobre tres mohels, sospechosos de practicar circuncisiones sin contar con la formación médica adecuada.
White añadió en su publicación original en X que planeaba desplazarse a Amberes para reunirse con los hombres implicados en la investigación mencionada, según expresó en ese mensaje.
