El primer ministro libanés, Nawaf Salam, aseguró en una entrevista con el canal saudí Al-Hadath que su Gobierno mantendrá los esfuerzos para avanzar en el desarme, en una alusión a las iniciativas dirigidas contra Hezbolá.
Durante la conversación, Salam cargó contra el grupo terrorista libanés respaldado por Irán y sostuvo que sus ataques con cohetes contra Israel han causado graves daños al Líbano y han debilitado la credibilidad del Estado.
El jefe del Gobierno afirmó que cada proyectil disparado por Hezbolá ha dejado, según sus palabras, “10 000 desplazados” en territorio libanés, como consecuencia de los bombardeos de represalia israelíes y de las órdenes de evacuación en amplias zonas del país.
Salam también criticó a Israel por la destrucción de puentes en el sur del Líbano y sostuvo que esos ataques han provocado un “desastre” para el país y para su conexión con la región meridional.
Además, remarcó que la actual guerra con Israel fue impuesta al Líbano y que el país no la eligió.
El primer ministro también aludió a la prohibición impuesta en el Líbano hace unas dos semanas contra las actividades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Según dijo, la medida ya se aplica y miembros de esa fuerza siguen dentro del país con pasaportes falsificados.