El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, arremetió contra Israel durante un discurso ante su partido AK en el Parlamento y advirtió sobre los riesgos de una escalada regional. “En absoluto debemos caer en el juego de “matar dos pájaros de un tiro” de la red sionista de asesinatos”, declaró.
Erdogan afirmó que Ankara ya toma medidas ante posibles escenarios de desestabilización en Oriente Medio. “Estamos tomando las precauciones necesarias contra los escenarios sangrientos que se intentan montar en nuestra región, especialmente la guerra sectario”, dijo, en aparente alusión a informes sobre contactos de Israel y Estados Unidos con grupos rebeldes kurdos iraníes ante una eventual ofensiva.
Turquía, que concentra la mayor población kurda del mundo, rechaza cualquier paso que pueda derivar en una mayor autonomía kurda en la región. El Gobierno turco considera que ese escenario podría repercutir en su propia minoría kurda y elevar la tensión interna.
En ese contexto, Erdogan lanzó una amenaza directa contra quienes, a su juicio, actúen contra su país. “Quienquiera que tienda la mano para dañar a Turquía se quemará, y quienquiera que hable mal de Turquía se quemará”, sostuvo.
El mandatario turco figura entre los críticos más duros de Israel en la escena internacional y mantiene su respaldo a Hamás. Las relaciones entre ambos países se derrumbaron después del ataque del 7 de octubre de 2023, encabezado por Hamás, y de la posterior guerra en Gaza.
Pese al tono de confrontación, Erdogan aseguró que Turquía no busca una escalada. “No buscamos aventuras, y desde luego no buscamos tensión. Estamos a favor de que la paz y la tranquilidad prevalezcan en cada pulgada y rincón de nuestra región”, afirmó. “No tenemos designios sobre la soberanía de ningún país, pero si alguien codicia nuestras tierras y busca aventuras, no dudaremos en decir: «que se atreva»”.
Además, pidió que cese la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán “antes de que se intensifique y envuelva por completo a la región en llamas”. Según dijo, la situación exige máxima prudencia por parte de Ankara. “Dada la sensibilidad de la situación en la que estamos, estamos hablando con mucho cuidado”, señaló. “Estamos actuando con cautela para proteger a Turquía del fuego que la rodea”.
En su intervención, Erdogan no criticó ni mencionó a Irán, pese a que ese país disparó dos misiles balísticos contra territorio turco.
