Estados Unidos condenó el viernes un ataque con drones atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) contra un convoy del Programa Mundial de Alimentos en el estado sudanés de Kordofán del Norte, un hecho que causó la muerte de una persona y dejó a otras tres heridas.
“Estados Unidos condena el reciente ataque con drones contra un convoy del Programa Mundial de Alimentos en Kordofán del Norte que transportaba alimentos a personas afectadas por la hambruna, el cual mató a uno e hirió a muchos otros”, escribió en X el asesor principal para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos.
“Destruir alimentos destinados a personas necesitadas y matar a trabajadores humanitarios es repugnante”, escribió el funcionario estadounidense, en un mensaje que acompañó su condena pública al ataque contra el convoy humanitario, el cual llevaba asistencia alimentaria a comunidades afectadas por la crisis en esa región de Sudán.
“La Administración Trump tiene tolerancia cero frente a esta destrucción de vidas y de la asistencia financiada por Estados Unidos; exigimos rendición de cuentas y extendemos nuestras condolencias a todos los afectados por estos hechos inexcusables y esta terrible guerra”, añadió en su publicación.
La Red de Médicos de Sudán informó que el convoy fue alcanzado por drones de las RSF en la zona de Allah Karim, en el momento en que se desplazaba hacia personas desplazadas en la ciudad de El Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte
Hasta el momento, no se registraron comentarios inmediatos por parte del grupo rebelde en relación con las acusaciones sobre el ataque con drones ni sobre las declaraciones emitidas por el gobierno de Estados Unidos y por las organizaciones médicas y humanitarias que denunciaron lo ocurrido.
De los 18 estados que conforman Sudán, las RSF controlan cinco estados de la región occidental de Darfur, con excepción de partes de Darfur del Norte que permanecen bajo control del ejército sudanés, según la distribución territorial descrita por fuentes locales.
El ejército mantiene el control de la mayoría de las áreas de los 13 estados restantes ubicados en el sur, norte, este y centro del país, incluida la capital, Jartum, mientras la guerra entre ambas fuerzas, iniciada en abril de 2023, ha matado a miles de personas y desplazado a millones.
