Estados Unidos no atacará la infraestructura energética de Irán en medio de la guerra que libra junto a Israel contra la República Islámica, según declaró el secretario de Energía, Chris Wright.
En una entrevista con CNN, el funcionario afirmó que Washington no tiene previsto golpear el sector petrolero ni gasífero iraní, pese a la tensión que sacude a los mercados y al alza del crudo tras el inicio de las hostilidades.
“Estados Unidos no tiene como objetivo las infraestructuras energéticas. No hay planes de atacar la industria petrolera de Irán, su industria de gas natural ni nada relacionado con su industria energética”, dijo Wright.
El secretario también sostuvo que las alteraciones en el mercado del petróleo y el gas no se prolongarán por mucho tiempo. “En el peor de los casos, serán unas pocas semanas. No serán meses”, señaló.
Las declaraciones llegaron después de que Israel atacara el sábado instalaciones de almacenamiento de petróleo en Teherán y sus alrededores. Los bombardeos provocaron grandes incendios y marcaron los primeros ataques de este tipo desde que comenzó la guerra el pasado fin de semana.
Wright minimizó el alcance de esos golpes. “Se trata de ataques israelíes, son depósitos locales de combustible para llenar los depósitos de gasolina”, afirmó.
La guerra ha dejado prácticamente cerrado el estrecho de Ormuz, una vía por la que suele pasar cerca del 20 % del crudo mundial y alrededor del 20 % del gas natural licuado.
Esa interrupción ha golpeado de lleno a los mercados energéticos. El West Texas Intermediate, referencia del petróleo en Estados Unidos, subió un 12 % solo el viernes y acumuló un alza del 36 % en una semana.
Irán aporta cerca del 4 % de la producción mundial de petróleo, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Aunque su industria petrolera está bajo sanciones internacionales, el país todavía exporta parte de su crudo, sobre todo a China, según datos del sector.
