Medios vinculados a los hutíes denunciaron este miércoles una serie de bombardeos aéreos estadounidenses en las gobernaciones de Saada y Amran, ambas bajo control rebelde. Al menos 17 ataques fueron registrados, según sus reportes, sin que se haya informado de víctimas hasta el momento.
La plataforma oficial del grupo, Ansarollah, responsabilizó a aviones de combate de Estados Unidos por las incursiones, que habrían provocado daños en propiedades civiles. Ningún detalle sobre muertos o heridos ha sido confirmado por los rebeldes.
Los hutíes, respaldados por Irán, también informaron haber ejecutado un ataque con drones sobre el centro de Israel. Aunque no se activaron las sirenas, la acción fue presentada como parte de su ofensiva regional. El grupo aseguró además haber atacado buques militares estadounidenses en el mar Rojo, utilizados según ellos para operaciones contra sus posiciones.
Washington inició el 15 de marzo una ofensiva militar contra los hutíes, tras una serie de ataques de estos contra barcos en rutas clave del mar Rojo y el Golfo de Adén. Ese mismo día, una oleada de bombardeos estadounidenses mató, según las autoridades, a varios líderes hutíes, mientras que el Ministerio de Salud rebelde reportó 53 muertos.
Desde entonces, Yemen ha enfrentado casi a diario nuevos ataques aéreos atribuidos a Estados Unidos. En respuesta, los hutíes intensificaron su ofensiva contra intereses estadounidenses e israelíes.
la guerra se recrudeció después de que los hutíes amenazaran con reanudar los ataques en el mar Rojo, acusando a Israel de bloquear la entrada de ayuda humanitaria en Gaza. Esta advertencia desencadenó nuevos bombardeos de Estados Unidos sobre territorio yemení.
La semana pasada, el presidente Donald Trump lanzó una amenaza directa contra los hutíes, prometiendo su aniquilación e instando a Irán a dejar de apoyarlos. En paralelo, los rebeldes relanzaron sus ataques contra Israel, aunque todos los misiles han sido interceptados o no alcanzaron su objetivo. Aun así, gran parte de la población israelí ha buscado refugio ante las alertas de posibles ataques.