El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, evitó atribuir responsabilidades directas por el ataque mortal contra una escuela de niñas en Minab, Irán, y aseguró que Washington investiga a fondo lo ocurrido.
Durante una rueda de prensa, consultado por un periodista sobre el bombardeo, Hegseth respondió que “nos tomamos las cosas muy, muy en serio y las investigamos a fondo”.
El jefe del Pentágono sostuvo además que “ninguna nación toma más precauciones para garantizar que nunca se ataque a civiles” y rechazó que se saque conclusiones a partir de “información de fuentes abiertas” sobre lo sucedido.
Sin embargo, imágenes satelitales, análisis de expertos, un funcionario estadounidense y datos públicos apuntan a que la explosión que mató al menos a 165 personas, en su mayoría niños, fue causada probablemente por ataques aéreos de Estados Unidos que también alcanzaron un complejo contiguo vinculado con la Guardia Revolucionaria de Irán.
El presidente Donald Trump afirmó erróneamente el día anterior que Irán tiene acceso al misil de crucero estadounidense Tomahawk, el arma que probablemente se utilizó en el ataque contra la escuela.
