El FBI investiga si Joseph Kent, que esta semana renunció a su cargo como alto funcionario antiterrorista en rechazo a la guerra con Irán, compartió de manera indebida información clasificada, según una persona familiarizada con el caso.
La pesquisa comenzó antes de que Kent dejara el martes la dirección del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, de acuerdo con esa fuente, que habló bajo condición de anonimato por tratarse de una investigación federal en curso.
Hasta ahora no se conocen más detalles sobre el alcance de las averiguaciones ni sobre el material que examinan los agentes. Semafor informó primero sobre la existencia de la investigación.
El caso surge mientras el Departamento de Justicia ha impulsado en el último año varias investigaciones contra adversarios políticos del presidente Donald Trump, entre ellos el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James. En esos expedientes, los fiscales han tropezado de forma reiterada con rechazos judiciales o no han conseguido presentar cargos.
Kent anunció su salida de la administración en un mensaje publicado en X, donde expuso sus objeciones a la justificación de los ataques militares en Irán y afirmó que “no puede, en buena conciencia”, respaldar la guerra contra ese país.
“Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió Kent.
Después, Trump declaró ante periodistas que siempre consideró a Kent “débil en seguridad” y sostuvo que, si alguien dentro de su gobierno no creía que Irán fuera una amenaza, “no queremos a esa gente”.
Otros funcionarios de la administración Trump, entre ellos el director de la CIA, John Ratcliffe, también han tomado distancia de Kent y de su valoración sobre Irán.
