La fiscalía del distrito de Manhattan anunció su decisión de volver a llevar a juicio a Pedro Hernández, sospechoso del secuestro y asesinato de Etan Patz, un niño judío de seis años desaparecido en 1979. La causa había sido uno de los casos más recordados en la historia judicial de Nueva York.
Hernández había sido condenado en 2017, pero un tribunal de apelaciones anuló la sentencia este año tras concluir que el jurado recibió instrucciones erróneas. La resolución dejó sin efecto el veredicto y obligó a la fiscalía a decidir si presentaría nuevamente los cargos.
Este sería el tercer proceso contra Hernández, después de un primer juicio sin veredicto unánime. La fiscalía contaba con plazo hasta el 1 de diciembre para definir su posición ante el tribunal y confirmar si avanzaría con un nuevo procedimiento penal.
En una carta dirigida a la corte, la fiscalía precisó que, “El fiscal ha determinado que las pruebas disponibles y admisibles respaldan al acusado en los cargos de asesinato en segundo grado y secuestro en primer grado en este asunto, y la fiscalía está preparada para proceder”.
Etan Patz desapareció en mayo de 1979, el primer día que su madre le permitió ir solo hasta la parada del autobús escolar. Su imagen fue una de las primeras en aparecer en cartones de leche para solicitar ayuda ciudadana, pero pese a las amplias búsquedas, nunca fue hallado.
Un segundo sospechoso, anteriormente considerado responsable de la desaparición en un juicio civil, fue liberado en 2012 después de que las autoridades presentaran la acusación formal contra Hernández por el asesinato del niño.
