El mandatario de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, recibió una invitación para incorporarse a la Junta de Paz promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmó su participación. Así lo comunicó el portal Tengri, que citó declaraciones del portavoz presidencial kazajo, según el medio local.
El órgano, concebido como entidad de supervisión general sobre Gaza y con Trump al frente, reuniría principalmente a jefes de Estado de distintos continentes. La iniciativa extendió invitaciones a dirigentes de varios países de Oriente Medio y también a otros gobiernos del mundo, en total.
La presidencia de la junta recaería de por vida en Trump y su actividad inicial se centraría en la guerra de Gaza, con una posterior ampliación hacia otras crisis. Esta información figura en una carta y un borrador de estatutos revisados por Reuters, internacionales actuales.
Según la misiva, los Estados miembros dispondrían de mandatos de tres años, salvo que abonen 1$000 millones cada uno. Ese pago serviría para financiar las tareas de la junta y otorgaría a los contribuyentes estatus de miembros permanentes, dentro del organismo propuesto internacional.
Representantes diplomáticos expresaron advertencias sobre el posible impacto negativo del proyecto en el funcionamiento de las Naciones Unidas. A su juicio, el diseño planteado podría interferir con el papel y las competencias que actualmente ejerce la organización multilateral, en el ámbito internacional de gestión de conflictos globales.
