El asesor principal de la Casa Blanca, Jared Kushner, presenta su visión para Gaza durante la ceremonia de firma del Board of Peace. En ese marco, sostiene que la siguiente etapa del proceso consiste en “trabajar con Hamás en la desmilitarización”, como eje central del enfoque planteado por la administración estadounidense.
Kushner afirma que la Casa Blanca busca trasladar “principios de economía de libre mercado a Gaza., el mismo enfoque’ que el presidente de EE. UU., Donald Trump, está implementando en Estados Unidos”. Según su exposición, este criterio económico constituye la base conceptual del plan diseñado para el territorio.
Durante su intervención, detalla un plan maestro para Gaza que contempla la construcción de un puerto marítimo y un aeropuerto. Subraya que “no hay plan B” y explica que la implementación comenzará en Rafah, con un avance progresivo por etapas hacia el norte hasta llegar a la Ciudad de Gaza.
En relación con la desmilitarización, Kushner exhibe una diapositiva en la que se establece que las “armas pesadas” de Hamás serán desmanteladas de forma inmediata. Las armas ligeras, en cambio, quedarán sujetas a un proceso sectorial a cargo de la nueva policía palestina.
La misma diapositiva precisa que la reconstrucción se iniciará únicamente en aquellos sectores donde se haya completado el desarme total. De acuerdo con el esquema presentado, el avance de las obras dependerá de la verificación previa del cumplimiento de las condiciones de desmilitarización en cada zona.
Según el plan expuesto, los miembros de Hamás serán “recompensados con amnistía y reintegración, o paso seguro”. Asimismo, algunos terroristas podrán ser “integrados” en la nueva fuerza policial palestina, siempre después de superar una “evaluación rigurosa” prevista en el diseño del programa.
Kushner añade que, una vez concluida y verificada la desmilitarización, las Fuerzas de Defensa de Israel se retirarán al perímetro de seguridad establecido alrededor de Gaza. Este repliegue quedará supeditado al cumplimiento efectivo de las fases contempladas en el cronograma presentado.
El asesor indica además que los próximos 100 días estarán dedicados a tareas de ayuda humanitaria y a la reconstrucción inicial. Este período, explica, permitirá sentar las bases operativas del proyecto y coordinar los esfuerzos necesarios para su desarrollo gradual.
En ese contexto, anuncia que se celebrará en Washington una conferencia sobre inversión para Gaza en las próximas semanas. El encuentro buscará reunir a actores económicos y financieros interesados en participar en los proyectos previstos dentro del plan general.
Kushner solicita a los comentaristas públicos que “se calmen durante 30 días” respecto de las críticas dirigidas a países como Israel, Turquía y Qatar. Considera que este lapso favorecerá un clima más propicio para el avance de las iniciativas planteadas.
“Nuestro objetivo aquí es la paz entre Israel y el pueblo palestino. Todos quieren vivir en paz. Todos quieren vivir con dignidad”. A su turno, el enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, agradece al primer ministro Benjamin Netanyahu, a Ron Dermer y a Michael Eisenberg, tras reconocer previamente a los mediadores de Qatar, Turquía y Egipto.
